Soria y Weretilneck aseguran que hay 55 escuelas con problemas de distinto tipo

Carlos Soria y Alberto Weretilneck, candidatos de la fórmula del FpV, volvieron a cuestionar la situación educativa en Río Negro. “Está terminando el segundo mes del ciclo lectivo y en Río Negro miles de niños y adolescentes siguen padeciendo las consecuencias de un sistema ineficiente, que está lejos de comprender las expectativas que tiene la sociedad en la educación”.
“Pasaron dos meses de clases pero 55 escuelas de la provincia continúan con diferentes problemas de funcionamiento, impidiendo que más de 13.000 estudiantes de los diferentes niveles puedan tener un correcto dictado de clases”, mencionaron en una gacetilla firmada por ambos candidatos.

Y detallaron varios de los casos como “escuelas que directamente no pudieron comenzar las clases (como la primaria N° 73; el Jardín de Infantes N° 89 y el EEBA N° 31 de Comallo; y la 106 de Roca); las que funcionan con sectores clausurados por riesgo de derrumbe ( N° 53, de Cipolletti); escuelas de jornada extendidas que funcionan sólo en medio turno (en Cinco Saltos, Cipolletti y Jacobacci), o que funcionan alternadamente porque la matrícula supera su capacidad (el CET 17 de Roca; la 258 de Cipolletti)”.

“Tenemos escuelas sin calefacción (la 341 de Viedma, la 215 de Luis Beltrán, la 113 de Mamuel Choique, por nombrar solo algunas); con techos sin reparar (265 de Villa Regina; la residencia masculina de General Conesa; la Especial 24 de Cipolletti; la 320 de Bariloche); problemas eléctricos (la N° 35 de Roca; la N° 73 de Comallo); baños en mal estado o insuficientes (la N° 4 de Maquinchao; la Especial N° 1 de Roca; la N° 235 de Regina)”.

Soria y Weretilneck expusieron que “hay adolescentes que reciben clases en tráilers (CET N° 22 de Cipolletti); una escuela que perdió el patio porque allí piensan construir otra escuela (150 de El Bolsón); establecimientos desbordados en su capacidad (el Instituto de Formación Docente Continua de Luis Beltrán; la de Jornada Extendida N°134, el CEM 6 y el CENS 18, de Jacobacci; el CEM 106 de Roca); establecimientos con floración de aguas servidas en el patio (Escuela Especial N° 1 de Roca)¸ y escuelas que comparten edificios porque están remodelando el propio, pero que las obras no arrancaron (N° 294 de Cipolletti). También tenemos a niños recibiendo clases en lugares inadecuados (N° 163 de Río Chico, que cursan en lo que sería la vivienda del director); o los de la Escuela N° 66 de JJ Gómez (que está al lado de una yesera)”.

La fórmula electoral del PJ y el FG, expresó que “en toda la geografía de Río Negro vemos como se repiten estos problemas: falta de calefactores o directamente corte de gas; instalaciones eléctricas deficientes; goteras en los techos; escuelas que se vienen debajo de puro viejas, como la 267 de Bariloche; paredes por las que chorrea agua; baños en mal estado”.

Por ello, plantearon que “en estas condiciones, mal se puede hablar de la presencia de un “proyecto educativo”. Mal se puede pensar que se está cumpliendo con lo que establece el artículo 60 de la Constitución: ´La cultura y la educación son derechos esenciales de todo habitante y obligaciones irrenunciables del Estado`”.

Manifestaron que “para las familias rionegrinas, la educación tiene un valor incomparable. Es la posibilidad de soñar con un futuro mejor para sus hijos y nietos. Es la oportunidad de crecer y ocupar nuevos espacios. Para un Estado que se imagine construyendo una provincia mejor, la calidad de la educación tiene que ser una necesidad impostergable”.

Y afirmaron que “cuando se piensa en desarrollo, se piensa en educación. En Río Negro ya vemos como se está pensando el desarrollo”, en una nueva crítica por la situación escolar a nivel provincial. Se trata, justamente, del área que Barbeito (hoy con licencia) tuvo a su cargo durante la administración de Saiz. Recientemente, Weretilneck había llamado públicamente a los rionegrinos a “mirar los antecedentes” de los candidatos.

Soria y Weretilneck plantearon que “nuestro compromiso será el de mejorar la calidad la educación en todo sentido: con mejores oportunidades para que los niños y adolescentes puedan asistir a clases; con edificios en los que se puedan dictar clases; con los elementos necesarios y con programas de estudio que los capaciten para ser ciudadanos de bien”.

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