El fiscal Alejandro Gilardenghi solicitó en horas del mediodía de ayer una pena de “dos años de prisión en suspenso” para un hombre identificado como Rubén Benítez Coy por un caso de violencia de género que en los primeros días de marzo denunció la mujer del imputado en la comisaría de la localidad de Realicó.
En tanto, cabe apuntar que el defensor oficial Guillermo Costantino que asistió a Benítez Coy solicitó la “absolución” del hombre de 38 años de edad y de profesión changarín; basándose en el testimonio que ayer brindó la propia denunciante, en clara contracción con lo que manifestó el 6 de marzo pasado en la comisaría realiquense cuando denunció el hecho.
El debate fue coordinado por el juez de Audiencia Fabricio Losi, quien dictará sentencia en los primeros días de la próxima semana, en horas del mediodía.
Gilardenghi repasó en el comienzo de la actividad que el pasado 6 de marzo, alrededor de las 12:30 horas, en el interior de un domicilio ubicado en la calle Boulevard Belgrano de Realicó el imputado “golpeó y amenazó, utilizando una cuchilla” a su pareja Alejandra Coronel; cuando ésta intentaba emprender un viaje a la localidad de Quemú Quemú, con una pequeña hija de ambos, de 7 meses de edad.
Asimismo el fiscal acusó a Benítez Coy por “hurto simple”, ya que el hombre se alejó del lugar con documentación personal de Coronel y la pequeña; que incluyó los DNI de las mismas y una tarjeta de cobro de pensión de la supuesta víctima, entre otras pertenencias.
El imputado fue demorado en el Puesto Caminero de la Ruta Nacional 35, cuando se conducía en un remís hacia la localidad cordobesa de Villa Huidobro, de la que es nativo y donde residen algunos familiares.
Seguidamente Benítez Coy se prestó a declarar y, si bien reconoció que ese mediodía consumió bebidas alcohólicas, negó haber golpeado a su pareja. Al respecto dijo que en realidad durante “un forcejeo” Coronel se golpeó un brazo con el filo de una puerta.
También señaló que nunca amenazó a la mujer de muerte con un arma blanca, y que la documentación que la policía secuestró en su poder se la llevó “por error”, cuando guardó pertenencias en un bolso, en el que también llevaba la cuchilla “por cuestiones de trabajo”.
Testigos
Posteriormente se abrió el período probatorio, con la participación de distintos testigos convocados por las partes. La primera en declarar fue Alejandra Coronel, quien confirmó haber mantenido un incidente doméstico con su pareja, cuando intentaba viajar a Quemú Quemú a visitar familiares, junto a la beba de 7 meses.
Coronel dijo que su pareja “se desesperó” ante tal situación, tal vez pensando que lo abandonaba; y subrayó ante el juez Losi y los demás funcionarios que el hombre nunca le pegó y ratificó que se golpeó con una puerta.
También dejó en claro que Benítez Coy no la amenazó con el arma blanca; pero sí confirmó que se llevó distinta documentación que la femenina tenía en su billetera.
El fiscal Gilardenghi llamó la atención de la testigo, y le recordó que en la denuncia que radicó en la comisaría de Realicó “relató otra cosa”; pero esto no modificó la postura de Coronel, quien incluso reveló que no sabe leer ni escribir y que firmó “con el dedo” la denuncia, sin que le leyeran el contenido de la misma.
Seguidamente declararon tres uniformados de la mencionada localidad, precisamente Néstor Klun (tomó la denuncia de la mujer), Gonzalo Figueroa (demoró al imputado en el Puesto Caminero, cuando “se iba de la provincia” en un remís) y Walter López (recibió en comisaría al acusado, con pertenencias que fueron secuestradas).
Otros dos testigos fueron la asistente social Claudia Wilberger (realizó un informe socioambiental del domicilio de Coronel) y el médico psiquiatra José Marcos Koncurat (confirmó que Benítez Coy no presenta patologías y comprende la criminalidad de los actos).
Agotada la lista de testigos el juez Losi ordenó un cuarto intermedio y pidió conocer “qué tipo de discapacidad” posee la denunciante Coronel; lo que fue solicitado al Municipio de Realicó para que curse el informe correspondiente.
En el último tramo de la audiencia se produjeron los alegatos de las partes, donde hubo dos posiciones totalmente encontradas.
El fiscal Gilardenghi pidió dos años de prisión en suspenso y restricciones para Benítez Coy, como autor penalmente responsable de los tres delitos imputados; al tiempo que el defensor Costantino se inclinó por la absolución de su asistido. La última palabra la tendrá el magistrado Losi.
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