Solicitaron asistencia para pareja de abuelos

Solicitaron asistencia para pareja de abuelos
Ante el avance del agua, habitantes de una de las barriadas más afectadas pidieron, por medio de época, ayuda para dos ancianos que se encuentran desamparados.

Desde que se empezó el traslado de los autoevacuados a la escuela 299, al parecer la asistencia solo se destinó a este grupo de 16 familias que se encuentran en la zona. Según algunos vecinos, existen muchas otras personas que fueron alcanzadas por el agua y no pueden salir de sus precarias viviendas. Tal es el caso de Zoilo y su señora, dos ancianos que residen en el lugar hace más de 20 años y ayer se encontraban sin posibilidad de poder salir de su casa. El hombre junto a su mujer viven de “changas” diarias, a simple vista están mal alimentados y podrían estar padeciendo alguna enfermedad respiratoria dadas las condiciones insalubres en las que se encuentran.

Uno de los vecinos que invitó a época a llegar hacia el lugar para conocer la precaria situación por la que estaba pasando este hombre junto con su mujer, indicó a este medio que “la asistencia no llega a todos por igual. Nosotros estamos haciendo lo posible para que Zoilo pueda salir pero no podemos”, aseveró. Además agregó que nadie se acercó a los abuelos. Mientras tanto, se veían algunas pertenencias encimadas y el avance no solo del agua sino también de la humedad en el lugar.

Cabe destacar que la Escuela 299 “Juan Alfredo Asuad” se convirtió desde el jueves pasado en uno de los centros de evacuados que se dispuso de emergencia para las familias afectadas por la creciente. Allí, una veintena de personas conviven y reciben asistencia por parte de la cartera de Desarrollo Humano. Si bien estas 16 familias se habrían manifestado - cortando uno de los accesos al Puente General Manuel Belgrano - en busca de una solución, al parecer son muchos los grupos de personas que padecen la misma situación y la ayuda no llega a todos. Este fue el principal reclamo que se escuchó en el lugar.

Ayer, un grupo de vecinos que no se encontraba en la escuela fue a solicitar comida para llevar a los abuelos afectados por la creciente que no pueden salir de su casa y, según este grupo, los vecinos autoevacuados no permitieron que se lleve alimento para ellos. Los problemas de convivencia también empezaron a aflorar con la creciente entre unos y otros.

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