Solicitan que por la muerte de un médico se reabra una causa penal

Solicitan que por la muerte de un médico se reabra una causa penal

Son dos abogados quienes hicieron este pedido, a través de una presentación que días atrás formularon en los Tribunales de Azul.

Los letrados representan a la viuda y a los hijos de un médico neurólogo que fuera encontrado muerto en enero de este año en cercanías a un campo que tenía en el Partido de Tapalqué, después de que días antes se denunciara su desaparición. En el escrito mencionan una serie de circunstancias que podrían haber derivado en que el hombre fuera asesinado. Una puja planteada por su herencia aparece ahora como el principal motivo para solicitar que ese expediente penal se reabra, después de que la Fiscal que intervino en el caso cerrara esas actuaciones y archivara la causa al concluir que el médico había fallecido por causas naturales.

Los abogados de la viuda y los hijos de un médico que en enero de este año fue hallado muerto en la zona rural del Partido de Tapalqué hicieron una presentación en una fiscalía local para que se reabra la causa penal que en su momento se iniciara por el caso. Según sostienen los letrados en ese escrito, lo que en principio quedó establecido que se trató de una muerte natural podría no haberlo sido, señalando al respecto diferentes motivos por los cuales este hombre podría -incluso- haber sido asesinado. Entre ellos: cuestiones económicas ligadas a su herencia.

El hombre que fuera hallado muerto hace ya más algo más de diez meses se llamaba Juan Manuel Celes Cárcamo, un médico que tenía 70 años de edad y era dueño de varias propiedades, entre las que figuran un campo en Tapalqué.

La viuda y los hijos del médico están siendo representados legalmente pos los abogados Juan Manuel Uncal y Marcos Aguilar, quienes días pasados solicitaron en la Unidad Funcional de Instrucción número 1 del Departamento Judicial Azul que la causa penal que se iniciara por la muerte de este hombre se reabra.

En principio, la investigación llevada a cabo desde esa UFI por su titular, la Dra. Neli Rosas, había arrojado como resultado que cuando en enero pasado Celes Cárcamo fue hallado sin vida su deceso obedeció a causas naturales, lo que días más tarde derivó en el cierre y archivo de esas actuaciones.

Según los abogados citaron en ese escrito que días atrás presentaron en los Tribunales de Azul -y del cual acercaron una copia a este diario- “para la familia directa de Cárcamo existen particulares circunstancias que deben ser investigadas y que podrían determinar que su muerte no fue de modo natural”.

El caso

Celes Cárcamo, que figuraba con último domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, había sido visto con vida por última vez el miércoles 8 de enero de este año, cuando un remís lo trasladó hasta el establecimiento rural del Partido de Tapalqué de su propiedad.

La situación derivó en que se radicara una denuncia para dar con su paradero, lo que luego hizo que se iniciara una intensa búsqueda para localizarlo, en la cual participaron policías de diferentes dependencias y hasta se utilizaron perros y un helicóptero.

Días después, el médico fue encontrado muerto al costado de un camino rural, indicándose en ese momento por parte de voceros ligados a la investigación que por el caso se iniciara que presentaría un estado de alteración mental por el que habría caminado en sentido contrario a su campo, situación que provocó que se desvaneciera junto a un alambrado, el lugar donde fuera hallado muerto.

Ese aparente estado de alteración mental fue días más tarde desmentido por un abogado que dijo representarlo en vida.

El letrado, llamado Juan Pablo Barbón, había remitido una nota a EL TIEMPO para desmentir esa versión, indicando que Cárcamo “no padecía de ningún tipo de alteración mental y se encontraba de excelente ánimo en los días previos a su desaparición”, solicitando que se aclarara esa información.

Esa aparente alteración mental del médico es otro de los temas de discusión en medio de lo que está siendo esta puja entre las partes.

Los abogados que ahora han hecho esta presentación para que se reabra la causa penal vinculada con la muerte del médico, cuya especialidad era la neurología, sostienen que Cárcamo era insano. Y citan al respecto que en el año 2012 esa situación ya había dado lugar al inicio de un expediente en un Juzgado Civil de Capital Federal.

Según los patrocinantes de la viuda e hijos del médico, en esas actuaciones “constan los informes médicos que dan cuenta de esa circunstancia”.

Un nuevo heredero

En la presentación formulada por los abogados Uncal y Aguilar se mencionan una serie de hechos, como así también la manera en que el cadáver fuera hallado, que a criterio de ambos podrían estar relacionados con una muerte que no habría obedecido a causas naturales.

Entre esas cuestiones mencionan la herencia del médico y quien ahora sería su principal benefactor, surgido en el marco de un proceso sucesorio que se está tramitando en otro Juzgado Civil que también tiene sede en la Capital Federal.

Uno de los que reclama parte de la herencia es un ahijado de Bautismo del médico hallado muerto hace ya más de diez meses.

Según los abogados citan en la presentación que hicieron en Azul, ese hombre “hace valer un instrumento que según sus palabras fue otorgado en vida por el Sr. Juan Manuel Cárcamo”.

Eso que sería un testamento le permitiría al ahijado de Celes Cárcamo heredar una parte importante de sus bienes, aunque los abogados de la familia del médico dudan de la validez de dicho documento, ya que a criterio de ambos “carece de las formalidades necesarias; existen notorias diferencias en la escritura; el estampado de los números difiere de manera constante” y presenta también “un sinfín de groseros errores que la justicia civil sin dudas determinará”. Además, sostienen que ese documento “no tiene certificación alguna por ante Escribano Público”.

En ese contexto, señalan que este ahijado -a quien ambos letrados consideran “una persona extraña” al médico- tenía conocimiento de la insanía de Cárcamo, “pero nada le impidió pretender hacer valer el instrumento -en alusión a eso que sería un testamento- como ocurrió y ocurre en sede civil”.

Otro aspecto que les llama la atención a los abogados que piden que esta causa penal se reabra es que el mismo letrado que en su momento pidió que se aclarara -a través de esa carta enviada a EL TIEMPO- que Cárcamo no padecía ninguna alteración mental es quien está representando al hombre que ahora reclama a modo de herencia un veinte por ciento de los bienes del hombre que fuera encontrado muerto en la zona rural del Partido de Tapalqué.

Otros aspectos de la presentación

Los abogados quieren que se investigue también adónde fue a parar el dinero de la venta de más de mil cabezas de ganado que tiempo antes a que muriera hiciera Cárcamo.

“Nada se supo del dinero”, sostienen en ese escrito en el que -además- mencionan que esa transacción no se hizo por vía bancaria.

Según concluyen, que el hombre dispusiera de ese dinero en efectivo podría haberse convertido en un motivo de validez para ser víctima de una agresión que podría haber derivado en una muerte de connotaciones violentas.

La manera en que el cuerpo fue hallado les permite sostener a los abogados que el hombre “bien pudo ser víctima de un homicidio”.

En ese contexto, refirieron que estaba descalzo, en ropa interior y con una camisa. También, que una de sus piernas estaba enganchada a uno de los hilos del alambrado donde lo hallaron, en una posición que -siempre de acuerdo con lo sostenido por ambos letrados- no se condice con la de aquel que es hallado muerto por causas naturales.

Además, refieren que estaba descalzo cuando -en realidad- presentaba serias dificultades para caminar porque había sido operado de los pies, y que luego de ser hallado donde estaba tendría que haber recorrido más de 800 metros, algo que les resulta prácticamente imposible que lo hiciera si se toman en cuenta esos problemas físicos que padecía.

Para los abogados de la viuda y los hijos de Juan Manuel Celes Cárcamo, el médico neurólogo “pudo haber sido víctima de homicidio”, un hecho que habría sido planeado sobre la base de las circunstancias anteriormente mencionadas, entre las cuales aparece como uno de los puntos principales su herencia.

Además, señalaron que por aquel entonces “estaba solo en el campo (el casero se había tomado franco en días que normalmente no lo hacía, desconociéndose los motivos del cambio de días de franco)”, lo que para los eventuales homicidas era una forma de asegurarse de que en ese momento no hubiera ningún testigo.

Otra cosa que los abogados señalan es que la casa del campo estaba abierta y con elementos diseminados en el piso. Por último, se preguntaron en esa presentación que hicieron para que esta causa penal se reabra: “¿No es sugestivo y de merecida atención que alguien pudiese disponer ‘a su muerte’ de una porción significativa de su patrimonio, que supera ampliamente la que le corresponde individualmente a sus naturales causahabientes con sólo un instrumento y cuando las condiciones psíquicas de Cárcamo dejaban más dudas que certezas?”.

El dato

Otro dato más al que hacen referencia los Drs. Uncal y Aguilar en la presentación para que esta causa se reabra tiene que ver con el casero del campo propiedad de Juan Manuel Cárcamo. Pocos meses después, el 25 de abril de este año, el hombre fue hallado muerto. Ese deceso también les resulta llamativo a los abogados.

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