El sismo se sintió fuerte en los mercados

El sismo se sintió fuerte en los mercados
Aeropuertos cerrados. Trenes paralizados. Fábricas dañadas. Se calcula que reparar los daños superará los US$ 100 mil millones. Los efectos del terremoto van más allá de Japón.
En el preciso instante en que se producía el terremoto en Japón, una inmensa ola se disparaba por el Océano Pacífico: el Tsunami viajaba a través del mar de Este a Oeste, trayendo consigo la amenaza de lo más primitivo del planeta. Muchos fijaron los ojos en esa impresionante imagen. Sin embargo, y casi en dirección contraria, otra ola se disparó con intensidad y con otro efecto de destrucción. A partir de la noticia del terremoto, la economía del planeta temblaba: el epicentro estaba en Japón, pero con réplicas en todas las bolsas del planeta e, incluso, algún leve estertor entre nosotros: las economías afectadas son las principales compradoras a nivel global de los granos que nuestro país exporta.

Los 10 cm que se corrió la tierra desde el fenómeno tuvieron réplica: en Tokio, el Nikkei cerró, sólo pocos minutos después del terremoto, con una caída ya del 1,72%, En Seúl, el índice Kospi perdió un 1,31%. El indicador de valores tecnológicos Kosdaq bajó 3,62 . En Shanghai, el índice general perdió el 0,79%. En Hong Kong, índice referencial Hang Seng retrocedió el 1,55%. En Malasia, el indicador líder cedió el 1,40%. Tailandia bajó 1,19%.

De allí, los ecos se trasladaron a Europa que, junto a los mensajes de condolencia y los primeros atisbos de ayuda humanitaria, vivía también un día agitado: en el Viejo Continente, los mercados registraban los siguientes resultados: Londres -0,22%, París -0,84%, Frankfurt -0,76% y Madrid -0,32%. De allí, el movimiento, se extendió a los Estados Unidos. Las bolsas abrieron muy volátiles (abrió 0,14% a la baja) para terminar recuperándose hacia el final de la jornada, mientras El dólar caía 1% contra el yen el viernes por expectativas de que el sismo y el tsunami lleven al país a repatriar fondos. La divisa estadounidense cedía a 82.05 yenes, levemente por encima del mínimo de sesión de 82 yenes.

Las principales damnificadas del proceso fueron las empresas aseguradoras y reaseguradoras. Los alemanes Munich Re y Hannover Re perdían en torno a 5% cada uno en Frankfurt, igual que Swiss Re en Zúrich, mientras el francés Scor se hundía más de 7% en el mercado parisino. No es el 8.8 del número de escala de Richter. Pero sus efectos pueden ser análogos.

Como cuando Katrina. No hay que olvidar dos detalles esenciales. El primero es que Japón constituye la tercera economía a nivel mundial, luego de los Estados Unidos y de China; el segundo es que había comenzado una recuperación. Cuando fue Katrina, hubo una caìda del 1,8 de la economía de los Estados Unidos.

La zona afectada por el terremoto, la provincia de Miyagi, se caracteriza por su fuerte actividad industrial. Además de las cuatro centrales atómicas que dejaron de funcionar inmediatamente, otras empresas del país, como Toyota o Nissan cerraron sus plantas industriales, además de la cervecera Sapporo y las electrónicas Panasonic u Oriental Land. El caso de Panasonic es emblemático: algunos de sus trabajadores resultaron heridos por el incidente.

Los aeropuertos fueron cerrados inmediatamente sucedió el fenómeno y el tren bala dejó de funcionar.

“Las industria representa el 23% del Producto Bruto del país, y el 26.2% del total de su fuerza laboral, 65.7 millones de personas. Se estima que la reconstrucción de los daños demandará US$ 100 mil millones de dólares. Las réplicas del movimiento de la tierra se seguirán sintiendo. No sólo en los detectores de terremotos. Un elemento más a tener en cuenta en los tiempos que llegan.

Comentá la nota