Hoy y el jueves habrá marchas en contra de la suba.
Anoche, al cierre de esta edición, permanecían reunidos representantes de secundarios, universitarios, desocupados y referentes sociales decidiendo cómo protestar contra la suba. La primera medida será una marcha que se congregará hoy, a las 17.30, en Colón y Cañada, desde donde se movilizarán hasta la Municipalidad para tratar de frenar el aumento del boleto que pasará de 2 a 2,30 pesos hasta fin de año, y a 2,60 desde 2011.
Desde la asamblea “No al cospelazo” adelantaron a Día a Día que entregarán un petitorio dirigido al intendente Daniel Giacomino para que se sostenga el abono estudiantil a 46 centavos y que no se incremento el boleto. “Vamos a evitar cualquier negociado”, dijeron. Los más inquietos fueron los alumnos alineados en Secundarios Arriba, quienes aseguraron que irán a la marchas, pero que, además, proponen un “paro estudiantil” para el jueves. “Está claro que una vez más las perjudicadas seguirán siendo las familias más humildes y, por ende, los estudiantes vamos a sufrir que nuestros padres tengan menos dinero para pagar apuntes, útiles escolares y comida. El transporte público debe ser un servicio y no un negocio, como los empresarios, el Gobierno de Giacomino y sus cómplices en el Concejo Deliberante, quieren que sea”, redactaron en un comunicado. El jueves será el momento de más movilizaciones. Desde las 10, se juntarán en Colón y General Paz para, luego, marchar hasta el Concejo Deliberante, día en que Giacomino intentará imponer sus votos.
Gremios preocupados. Día a Día también consultó con algunos referentes de gremios cordobeses, quienes cuestionaron el incremento ya que consideran que implicará “un serio impacto para los salarios”. Alcira Burgos, del Sindicato de Empleadas de Casa de Familia (Sinpecaf), dijo que pedirán que haya viajes más baratos para ese sector, sobre todo, porque la hora de trabajo está sólo en 14,90 pesos. “Es una barbaridad que aumente el cospel. ¿Qué será de los empleados?”, se preguntó la dirigente.
Por su parte, Augusto Varas, de la Unión Obrera Metalúrgica, (UOM), también salió al cruce: “Ningún trabajador obtuvo un aumento en los salarios del 30 por ciento. Impacta y molesta a los trabajadores y sus hijos”. Néstor Chavarría, desde el gremio de la construcción (Uocra), y Hugo Fernández, de los porteros (Suteryh), explicaron que hay acuerdos por convenio para que las empresas paguen dos cospeles por jornada, pero que la medida igual recaerá sobre el bolsillo de los trabajadores.


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