Referentes del sector supermercadista y de los expendedores de combustibles prefirieron no opinar sobre la acción lanzada para mañana y pasado.
Las consultoras privadas han situado el promedio del alza de precios para enero en 5 por ciento, y febrero comenzó con un clima de malestar social como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo, luego de que el Gobierno nacional autorizara una suba en el valor del dólar oficial, lo que generó una marcada devaluación.
Desde el fin de semana pasado comenzó a circular en las redes sociales una convocatoria anónima para hacer un boicot el viernes 7 a la adquisición en grandes centros de ventas de productos básicos y a la compra de combustibles, la que viene teniendo repercusión en varias provincias.
En Mendoza, la organización de la sociedad civil Voluntarios en Red Mendoza tomó la posta, se animó a encabezar esta convocatoria y redobló la apuesta, pidiendo que se no se efectúen compras el jueves 6 y el viernes 7.
“La indiferencia es parte del problema. El jueves 6 y viernes 7 no compramos. Contra la especulación, el abuso y la inflación de precios”, indica la consigna principal a esta acción de protesta, que es compartida por centenares de usuarios de Facebook.
Mientras el malestar del consumidor promedio se hace más evidente, en nuestra provincia comenzó ayer el control de precios que lanzó la Casa Rosada.
Tanto en las redes sociales como en los diálogos cara a cara, se está comenzando a percibir que este boicot puede surtir el efecto buscado, y que es advertir sobre la suba de precios y la especulación que se produce en los eslabones centrales de las cadenas de comercialización.
Los apuntados directamente por quienes se están expresando contra las remarcaciones son, esencialmente, los supermercadistas y los empresarios dedicados a la venta de combustibles.
El Sol Online contactó a referentes de estos dos sectores para que opinaran al respecto y, aunque las respuestas fueron casi nulas, vale la mención hacia quienes tuvieron la voluntad de recibir la consulta periodística.
En el caso de Mendoza, para el sector supermercadista, la entidad que mayor representación tiene es la ASU (Asociación de Supermercados Unidos) y dos de las empresas que la integran son Super Vea y Atomo.
Para la primera de estas firmas, desde la Gerencia de Marketing en Mendoza, indicaron que no estaban autorizados a formular declaraciones a la prensa, e invitaron a tomar contacto con la agencia de publicidad que maneja su cuenta.
Desde Llorente y Cuenca, con sede en Buenos Aires, comentaron que al no ser una situación que particularmente involucre a su cliente, ya que la convocatoria al boicot es hacia todo el sector de súper e hipermercados, no era su política hacer declaraciones al respecto o emitir alguna opinión.
Es sabido que la capacidad de comunicación que tiene este tipo de empresa pasa por las grandes pautas de publicidad en los medios masivos de comunicación.
Otra de los consultas fue dirigida a la empresa Atomo, pero, en esta ocasión, el resultado fue menos fructífero, ya que, luego de dejar la inquietud en el área de Administración, no hubo devolución al requerimiento de la prensa.
Con relación a los empresarios dedicados a la comercialización de combustibles, en nuestra provincia la entidad que los nuclea es Amena (Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines.
Domingo Franchetti es el titular de esta entidad del sector privado, quien, al ser consultado por esta campaña para no ir a las estaciones de servicio por dos días, prefirió no hacer declaraciones, ya que precisó no estar lo suficientemente informado para emitir algún comentario sobre este boicot.
En el discurso pronunciado ayer por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner hubo menciones directas a los empresarios supermercadistas, pero, días antes,
el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, criticó duramente a la empresa petrolera Shell, debido a que decidió aumentar el precio de sus combustibles.
Pero, a la hora de recibir los cuestionamientos del público en general, son los dueños de las estaciones de servicio quienes terminan poniendo la cara ante el incremento en los valores de la nafta y el gasoil.


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