Manifestantes afirmaron que ya hay 23 denuncias para impugnaciones pero analizan más casos, incluso uno por pago de "soborno" para la adjudicación. Entre los reclamantes se afirmó que recibieron casa la hija de una concejal y una sobrina del gerente del IPAV.
Las 391 casas que serán entregadas en la primera quincena de mayo dieron solución al pedido de menos de un tercio de los 1.254 que estaban en el listado y podían ser beneficiados. La información sobre los preadjudicatarios, que fue difundida a primeras horas del miércoles 23 de abril, generó protestas y una de esas manifestaciones es la que todavía permanece frente al edificio de la comuna en avenida San Martín entre 9 y 11.
Primero se instalaron ante el domicilio de Olga Machesich, la referente local del IPAV, y después llegaron hasta el municipio, instalándose con carpas, pancartas, bombos y sus niños en el Parque Alsina. Allí pasaron la noche alrededor de 20 personas, mayormente mujeres, que ayer aseguraron mantener el reclamo. "Quizás no sea la respuesta una entrega inmediata de casas pero sí el compromiso de las autoridades a considerar de forma responsable cada caso, con informes bien hechos y un sorteo transparente", señaló Estévez.
La referente del grupo dijo que Machesich les aseguró que en esta entrega de viviendas iban a tener una respuesta favorable, pero no fue así. E incluso afirmó que el sorteo no fue justo. Ya que a pesar de las necesidades acuciantes de sus compañeras, antes que ellas fueron elegidas "la hija de una concejal de la ciudad e incluso una sobrina del gerente del IPAV".
Esas y otras irregularidades generaron las denuncias, que ya suman 23 y que podrían seguir aumentando porque ya se les han planteado nuevos casos. Algunos referidos a un pago cercano a los cinco mil pesos, una especie de "soborno", para ser elegidos como adjudicatarios.
Emergencia habitacional.
Estévez se refirió a la cruda realidad que afrontan algunas de las mujeres del grupo, se trata de gente con ocupaciones sencillas como empleadas domésticas, niñeras y acompañantes para la tercera edad que no pueden afrontar un pago de alquiler superior a los mil pesos y al mismo tiempo sostener a sus propias familias.
"No tienen vivienda. Hace años que están anotadas en el IPAV, y han sido engañados cruelmente por la delegada del IPAV, Olga Machesich", aseguró la manifestante. Porque supuestamente hubo una promesa de casa desde el 2012, cuando también hicieron un reclamo, y ahora hasta último momento Machesich les estuvo enviando mensajes y llamando por teléfono manteniendo esa versión.
"Nosotras somos un grupo que nos costó mucho llegar hasta donde estamos con la reciente conformación de una cooperativa de trabajos", afirmó.
Por otra parte, recordó que esperan presentar ante la Conadis el caso de una de sus compañeras que tiene discapacidad y hace cinco años que se anotó por una vivienda sin tener respuesta.
En la manifestación se ven representados los intereses de unas 30 familias que esperan vivienda propia, que están inscriptos y cumplen con todas las condiciones para ser beneficiarios.
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