Un tallerista del sector de nivel provincial planteó los inconvenientes que se deben atravesar para llegar a las ansiadas ventas. En el medio local, dos comerciantes confirmaron este panorama desalentador.
En cuanto a los precios de algunas prendas, consideró que se encuentran sobrevaluados, a partir de los costos de las telas y la hechura. En relación con lo anterior, puntualizó cómo existe competencia desleal. Un momento de la producción en que se debe optar entre las ganancias o la subsistencia de los empleados.
"El año pasado a raíz del paro del campo, en el interior, que es lo que más mueve, empezó a no haber ventas", reconoce. En ese sentido, también existieron problemas para hacerse de telas e hilos. "Se empezaron a frenar las ventas y también, por los cortes de ruta, empezó a haber dificultades con los fletes y las materias primas tardaban en llegar".
Según su visión, ése habría sido el detonante para que se comenzaran a congelar las inversiones. "Sin ventas, la producción del verano anterior se vio complicada y, directamente, como las grandes marcas tenían stock, no fabricaron ropa para la temporada invierno. Se mantuvieron con los basics, es decir los cortes clásicos". Por otra parte, los precios más bajos en el exterior influyeron para que las grandes marcas aprovecharan la situación. "Otra de las cosas que fue en contra es la importación porque las leyes de protección pareciera que no se cumplen en la práctica. Por ejemplo, una conocida marca importó tres contenedores con todo tipo de artículos y materia prima porque le era más rentable que fabricarlo en la Argentina", señaló el tallerista.
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