El titular de la cartera educativa sostuvo que existen otras medidas para reinsertar a adolescentes y jóvenes en el sistema educativo, como por ejemplo el refuerzo de los cursos de alfabetización y una mayor inversión en Educación a nivel nacional y provincial.
La semana pasada, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, dio a conocer su oposición al proyecto entendiendo que no es una intención educativa la que presenta, sino más bien un espíritu estigmatizador y una noción retrógrada y prejuiciosa hacia los jóvenes. En esta misma línea se situó el ministro de Educación del Chaco, Francisco Romero, quien comulga con la postura de Sileoni al considerar que “los adolescentes y jóvenes que hoy están fuera del sistema educativo deben retornar a las escuelas y no a cuarteles porque no son lugares aptos para esta tarea”. En este sentido, dijo que “la salida al desempleo y el analfabetismo está en educación que se imparte en las escuelas, a través de esto también bajarían los índices de delincuencia juvenil porque demonizar a la juventud es una postura muy reduccionista”, sostuvo.
Otras medidas
Asimismo, el ministro de Educación de la Provincia mencionó que existen otras medidas que permitirían elevar los índices de reinserción educativa y a su vez mermar los porcentajes de deserción escolar, sobre todo en el período de enseñanza secundaria, como el refuerzo de programas de alfabetización; la implementación de planes de finalización de estudios, entre otros.
Según Romero, todo esto es posible de ejecutar siempre que se mejore en forma paulatina el nivel de inversión en Educación tanto en el país como en la provincia. “A los jóvenes también debemos brindarles propuestas de oficios, eso es lo que ahora estamos realizando y a través de las escuelas, luego quedará que el Estado genere mayor empleo genuino para que el trabajo sea integral”.
Por último, señaló que en materia de presupuesto educativo, nuestro país incrementó el mismo de 3,2 del total del PBI a 6 puntos en el período comprendido entre mayo de 2003 y el 2010 cumpliéndose así con la meta Unesco en inversión educativa.




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