Ha muerto el ex presidente Kirchner, y el país vive momentos de profunda tristeza, el dolor se ve en las calles, en los rostros. Ayer fue un día de recogimiento y respeto, por eso preferí el silencio. Hoy, mientras viajo hacia Buenos Aires para asistir junto a la gobernadora Ríos al velatorio, me permito una breve reflexión.
Aunque no nos una la filiación partidaria y tengamos discrepancias en las metodologías, sé que existe un fino hilo de seda que une nuestro accionar para lograr una Argentina más inclusiva, solidaria y comprometida con la Patria Grande.
Toda pérdida es irreparable, por eso sólo nos queda redoblar la apuesta para no perder el objetivo, esa será la única manera de reconocer y continuar la comprometida tarea realizada por el Dr. Néstor Kirchner en la región. (N.d.R.: La carta fue enviada en horas de la mañana de ayer).

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