El escándalo que estalló en la Corte provincial dejó mal parados a los supremos que, a través de uno de ellos, buscaron explicar lo inexplicable, aunque Semhan terminó por admitir que se eligió a tres profesionales que salieron claramente relegados en el puntaje, uno de ellos en el lugar 15. La denuncia la formuló quien había salido primero, que calificó de "simulacro" al concurso. El debate que se abre invita a analizar otros casos . Habría agentes que ahora están en la carrera judicial y no habrían ido a concurso para escribientes.
La "pantomima del Poder Judicial", acusada por Pinsker, quien denunció además -ante los medios- el aval casi evidente del máximo Tribunal de la provincia en los "simulacros", intentó ser aplacada ayer por el ministro Guillermo Semhan, el cuál fue "abandonado" por los demás miembros de la mesa chica del alto Tribunal, comenzando por su titular, Carlos Rubín, a la hora de aclarar el cuestionamiento.
NO ACLARES…
El Magistrado buscó en declaraciones radiales (EL LIBERTADOR realizó varios intentos pero el juez habría preferido eludir la requisitoria) quitar la reputación que en el último tiempo lograron los concursos del Poder Judicial, a los que acusan de sólo ser un maquillaje para luego designar a profesionales que ya trabajan como contratados; sin embargo, el propio Semhan reconoció que los "elegidos" no estuvieron entre los mejores puntajes (uno de ellos logró el 15º puesto).
Así las cosas, se está generando una coyuntura donde los profesionales comienzan a evidenciar un escepticismo en los llamados del Poder Judicial. Comienza a resonar fuerte que en el Superior es frecuente que se haga ingresar a gente por la ventana. Y luego de un tiempo de trabajar como contratados, sólo concursos mediante, son blanqueados, más allá que las evaluaciones muestren que hay otros con mayores aptitudes.


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