Semana Santa: Stanovnik pidió vigilar los sentimientos y el corazón

Semana Santa: Stanovnik pidió vigilar los sentimientos y el corazón
El arzobispo de Corrientes exaltó las palabras del papa Francisco quien dijo que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida.

Con el Domingo de Ramos inició ayer la Semana Santa y cientos de fieles se acercaron con su palma para revivir la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. La bendición central se realizó en la iglesia Jesús Nazareno y la ceremonia fue presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, quien durante su homilía pidió a los fieles vigilar los sentimientos y el corazón recordando las palabras del papa Francisco quien dijo que el odio, la envidia y la soberbia ensucian la vida.

Alrededor de las 10 comenzó la bendición y tras la misma se concretó la tradicional procesión por las calles cantando con gozo y alegría, pedido de Stanovnik, hasta la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario.

En su homilía, el Arzobispo explicó que la palma o el ramo de olivos que tienen los fieles en sus manos, es para unirse bajo ese signo para rememorar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Pero al unirse espiritualmente a ese momento, deben encontrar luz para la vida que está viviendo hoy.

A lo que reflexionó que el ramo es una señal, por ello no hay que agarrarse mucho al ramo porque la señal es para que nos ayude a remitirnos a otra realidad, a la verdad que el ramo significa. “Es como las señales que tenemos el camino, como las que faltan acá en la ciudad, dicho sea de paso”, rumoreó Stanovnik.

“El mensaje de amor y de vida, que transmiten estos acontecimientos, renuevan la esperanza de que es posible vivir de otra manera y no sólo pensando en uno mismo. Recordemos -nos advirtió el papa Francisco en estos días- que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Es necesario vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen”, prosiguió.

El papa Benedicto XVI nos dio un gran ejemplo al dirigirse a todos, creyentes y no creyentes, con palabras de amor y esperanza. En el conmovedor abrazo que se dieron ayer el papa Benedicto y el papa Francisco, celebramos la continuidad de la Iglesia enriquecida ahora con estilos diferentes y gestos del Papa actual que sorprenden, y que en muchos despierta la fe y el deseo de cambiar y de ser mejores personas”, aseveró el Arzobispo.

Al momento que finalizó diciendo que hay que participar con alegría de las celebraciones de esta semana, sobre todo del ‘triduo pascual‘ (que es los tres días que los católicos celebran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo).

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