1) El premio Estrella de Mar (Papelón marítimo)2) Daniel Rubio (¿Viagra para dormir?)
3) Cristian Azcona (Basta de ruidos)
4) Néstor Otero (El Otro)
5) Luis Ignoto (Así, desaparecemos)
6) Raúl Milano (De Estrella caída)
7) Carmelo Impari (Van directo al mar)
8) Pablo Fernández Abdala (Discrecional)
9) Los Pimpinela (Caritativos)
10) Florencio Aldrey Iglesias (Corneado)
Nació para dar lustre a la actividad teatral de la ciudad en el verano, pero viene derrapando feo, cuesta abajo en la rodada, como dice el tango. La renuncia a su condición de jurado de Mex Faliero, la admisión pública de Lafauci de que algunas estatuillas se adjudican al mejor postor y otros desencantos, son gotitas de verdad que no terminan de reflejar toda la corrupción que embarga al cuestionadísimo premio local. Con la puntita, alcanza.
2) Daniel Rubio (¿Viagra para dormir?)
Vecino combatiente de la nueva terminal, recibió interesante recomendación/amenaza telefónica de parte del perpetrador del esperpento de terminal que supimos conseguir: "para dormir, Viagra y dos rubias", le auguró. No conforme con el gestito de idea, se ofreció a proporcionarle las rubias si el vecino se hacía cargo de la pastillita azul. Qué bien: aparte de mafioso, proxeneta.
3) Cristian Azcona (Basta de ruidos)
El defensor adjunto del Pueblo ha salido con bombos y platillos a anunciar que se ocupará de los ruidos molestos que provoca el funcionamiento de la nueva terminal. Aguardamos a ver qué pasa, ya no nos convencen los cantos de sirena.
4) Néstor Otero (El Otro)
Según admite en su amenaza telefónica a vecino de la nueva terminal, es el dueño de la otra mitad de la ciudad que no le pertenece al coruñés depredador, en esa mitad encontramos: el engendro, claro; su estacionamiento; el Provincial; el shopping (como denomina a la vieja terminal)… Con el casetito de la grabación telefónica en mano, será un gusto acompañar al vecino a la oficina local de AFIP, donde creemos apreciarán tan valiosa información.
5) Luis Ignoto (Así, desaparecemos)
Es el mascarón de proa del reclamo sectorial de las lanchas amarillas. Dice que como van, pintan para dinosaurios de manera en breve. Para hacerse notar, han poblado la costa marítima de amarillo y rojo, en una protesta que goza de televisación gratuita gracias a la Chiqui y movileros capitalinos. Pretenden igualdad de trato, si no, habrá guerra por los cupos.
6) Raúl Milano (De Estrella caída)
Pater e iniciador del cuestionadísimo Estrella de Mar, reniega porque la actual administración decidió pegarle un sopapo sin más razón que la sinrazón, y eligió a otro en su lugar. Son injusticias que a veces los de hijos de les hacen a los padres.
7) Carmelo Impari (Van directo al mar)
El ex jefe departamental concesionario del Torreón del Monje, premonitorio, anuncia que si al fin logran trasladar los bares de Alem a la escollera norte, será mejor que vayan pensando, de paso, en hacer otro hospital con mucha guita para las emergencias, porque van a llover ahogados mamados y otras delicias.
8) Pablo Fernández Abdala (Discrecional)
Como colofón de una temporada bien hot, llevó la ayudita para los amigos al Estrella de Mar, sí señor. Es que el galleguito empernador (perdón, emprendedor. Error de tipiado) quería también, claro, uno para él. Pablito, fiel a sí mismo, debe haberse dicho: "Si ya garpé como un duque la cena de fin de año en el Hermitage lo que no valía, ¿por qué no dar premios al tuntún y quedar bien?" ¡A quedar bien, que se acaba el champagne berreta!
9) Los Pimpinela (Caritativos)
Muy silbados cuando recibieron el Estrella de Mar, la hermanita Lucía ensayó pobre defensa en el escenario: "Nosotros somos caritativos, atendemos comedores para chicos". Bueno, separemos los tantos. Ser caritativo está buenísimo. Recibir premios a la labor artística son dos mangos aparte. Y sí, otra vez por estas latitudes, cuando hay una necesidad, alguien inventa un curro.
10) Florencio Aldrey Iglesias (Corneado)
Por segunda vez en menos de cuarenta días Clarín lo sacó a pasear por su amistad con el gobernador Daniel Scioli. Primero fue por el negocio de las rutas en la provincia de Buenos aires, y ahora por el alojamiento de la Selección en el Hotel Provincial. ¿Qué estará pasando, que las cornadas entre bueyes son tan profundas?




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