Luego de tres días de permanencia en la plaza Belgrano, estatales nucleados en la Intersindical levantaron este viernes por la noche el acampe sin obtener el aumento salarial que reclamaban pero volverán el miércoles próximo, según se resolvió en asamblea.
Distintos voceros, entre ellos el vicegobernador Guillermo Jenefes, sostuvieron que la Provincia carece de recursos para atender las pretensiones de la Intersindical y atribuyeron intencionalidades “desestabilizadoras” y “políticas” a la lucha, aludiendo sin nombrarla a la diputada y líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, quien esta semana salió públicamente a respaldar la protesta, tiró artillería pesada al gobernador y participó junto a sus huestes de la multitudinaria movilización del viernes.
La tensión y el temor a los desbordes luego de incidentes ocurridos en uno de los accesos a la Casa de Gobierno, pusieron en el centro de la escena al vicegobernador quien el jueves, día de preparatoria en la Cámara, adelantó la hora de la convocatoria, no permitió el ingreso de los sindicalistas al edificio legislativo y el viernes directamente cerró por “desinfección”.
Durante la asamblea del viernes en la que se resolvió seguir con los paros y el miércoles retomar el acampe en la plaza Belgrano, los dirigentes de la Intersindical hablando desde un tráiler instalado en las escalinatas de la Casa de Gobierno no dejaron títere con cabeza. A las críticas al gobernador Fellner, se dedicaron encendidas denuncias contra el vicegobernador Jenefes y el diputado nacional Rubén Rivarola, por las importantes pautas publicitarias que cobran sus respectivos medios y que demuestran –dijeron- que sí hay dinero.
La asamblea fijó las reivindicaciones: aumento salarial de 22 % retroactivo a enero (para todos los empleados), piso salarial de 4900 pesos, cumplimiento total del acta de 2013 (blanqueo de las sumas en gris, piramidación, desprecarización laboral y pase a planta permanente) y que los docentes estén incluidos y sean alcanzados por la propuesta salarial.



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