Una burbuja hiperbárica, ése es el secreto del cuerpo técnico de la selección argentina de fútbol para intentar aclimatar a los jugadores de cara al encuentro frente a Bolivia en los 3.650 metros de La Paz, el próximo martes.
¿El objetivo? Simular condiciones de altitud, generando mayor número de glóbulos rojos y regenerando los músculos, además de favorecer la adaptación de las vías respiratorias y la recuperación mental, ya que florece la oxigenación cerebral y hasta facilita que un deportista se relaje física y psíquicamente.
Según diversos datos, la recuperación física de un deportista es más rápida en este espacio libre de bacterias y obtiene la disminución de la tasa de ácido láctico (22%) y de la glicemia (10%).
Con tantas experiencias que se han dado a lo largo de estos años parece que nadie tiene la fórmula para ganar en la altura.
Muchos recuerdan el triunfo de la selección conducida por José Pekerman, con tanto de Luciano Galletti, cuando preparó un equipo especialmente para ese juego y modificó a los once nombres que unos días antes habían jugado en Buenos Aires.
Opiniones
Tanto el entrenador Alejandro Sabella, como la estrella argentina Lionel Messi, hablaron en la semana de este partido, el primero desde el histórico 1-6 de las Eliminatorias hacia el Mundial de Sudáfrica 2010, con Diego Maradona como DT.
“La última vez en Bolivia fue un golpe durísimo y nos gustaría cambiar la imagen que dejamos ese día. Es terrible la altura, hacés un pique y no te recuperás más, pero muchas selecciones fueron y ganaron y nosotros podemos hacerlo”, se ilusionó Messi en declaraciones antes de la victoria sobre Venezuela por 3 a 0.
Sabella también había advertido que en La Paz no iba a utilizar el mismo esquema 4-3-3 que usó en el estadio Monumental este viernes.




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