El presidente de la entidad crediticia chaqueña, Sebastián Aguilera, recalcó que el NBC seguirá acompañando los objetivos centrales de la gestión provincial de crecimiento del empleo y de la inversión.
Un 4 de noviembre, pero de 1994, se fundó la entidad que hoy se conoce como Nuevo Banco del Chaco, a partir de una recomposición de su capital accionario y la conversión de la entidad en una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria. A 19 años, RADIO CIUDAD dialogó con el presidente de la entidad, Sebastián Aguilera, quién hizo un repaso sobre los aspectos más relevantes de la actualidad del banco.
“En 2007, a partir del cambio de gestión y la asunción del gobernador (Capitanich), el banco ha tomado un dinamismo muy importante en lo que significa el crecimiento en inversión de cartera crediticia y en la captación de depósitos, sobre todo del sector privado, hoy es un actor muy relevante en cuanto a los objetivos generales de política económica que se ha fijado el gobierno, que tiene que ver con el crecimiento del empleo y la inversión”, subrayó Aguilera.
El titular del directorio del NBC aseguró que “nosotros vamos a seguir acompañando de todas las maneras posibles, mediante la articulación de operaciones financieras que tratan de promover este tipo de decisiones de inversión y las modificaciones que puedan generar mayor eficacia o eficiencia en la prestación de servicios que hoy presta el banco a diferentes actores de la sociedad: trabajadores activos, pasivos, jubilados, trabajadores del sector privado, empresarios, y personas que perciben pensiones no contributivas a través de nuestra entidad”.
Aguilera ponderó que “el banco ha tenido un crecimiento de cartera conforme la evolución de Producto Bruto Geográfico y de la dinámica que tenga el sector industrial y comercial en cuanto a diferente tipo de asistencia que se puede llegar a pergeñar, por ejemplo créditos de inversión productiva o crédito de capital de trabajo”. Y remarcó que “en materia de estructuras operativas está atravesando un proceso de reconversión de su estructura de sistemas, que no es algo fácil, lleva su tiempo, y a veces cuesta que sea percibido por las personas, porque requiere diferentes niveles de implementación”.
Alivianar los tiempos de espera
Con respecto a los cuellos de botella que se producen los días de cobro de activos y jubilados en los centros de pago, Aguilera sostuvo que “hemos resuelto en gran medida los tiempos de espera de aquellas personas para percibir su haber, pero hay una cuestión de cierta resistencia de la gente a utilizar cajeros o medios automáticos para realizar sus transacciones lo que hace que durante determinados períodos del mes se recarguen las estructuras operativas. No ocurre a lo largo de todo el mes”.
“El gran desafío de la banca es reconvertir toda su estructura de sistemas para alivianar la carga operativa de las operaciones y de ese modo darle mayor celeridad a las mismas. Es un tema que lo seguimos con mucho detenimiento, y entendemos que en el mediano plazo vamos a incorporar operatorias para canalizar por canales automáticos y descomprimir la situación de las colas que puedan generarse en aquellas personas que tienen que hacer trámites presenciales en las sucursales”, sostuvo Aguilera.
“El desafío es mejorar los parámetros que exige el Banco Central”
En relación a los desafíos a futuro, el presidente de Nuevo Banco del Chaco precisó que la entidad “ha mantenido las calificaciones y los parámetros requeridos por el Banco Central de la República Argentina”, luego de la auditoría que concluyó en el mes de mayo pasado. No obstante, consideró que “podemos mejorar diferentes ratios de calificación y parámetros que nos posicionen de mejor manera ante la entidad regulatoria y calificadoras porque la idea es expandir las operaciones financieras que realiza el banco vía mercado de capitales, a través de fondos fiduciarios o de la emisión de distintos instrumentos”.
“El gran desafío que nos queda de aquí a 2015 es mejorar los parámetros que establece en materia regulatoria el Banco Central y los criterios de eficiencia que son ponderados por las calificadoras”, agregó Aguilera.

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