Para Prat Gay, el desendeudamiento es ajuste.
La oposición, por el contrario, considera que el plan corona el uso discrecional de fondos de las provincias por parte de la Nación.
El senador nacional José Cano sostiene que la provincia debió reclamar hace mucho tiempo que la Nación le asignara los fondos que recauda por el Impuesto al Cheque con los porcentajes con que se le reparten los recursos de la Coparticipación Federal de Impuestos. Según el radical, de ser así a Tucumán le corresponderían $ 500 millones anuales más, "o sea, $ 2 millones extra por día", argumentó.
"Pero sí comprendo que, en lugar de ello, aplauda la refinanciación de la deuda que él duplicó y que nunca blanqueó detalladamente en público. Ahora, no deberá explicar a quiénes le debemos casi $ 5.000 millones", cuestionó.
El opositor precisó que el pasivo tucumano pasó de $ 2.416 millones en diciembre de 2003 a $ 4.868 millones en abril. "Aumentó $ 2.452 millones, un 101%, con el alperovichismo, pese a que durante esta gestión, la Provincia pasó a manejar de $ 2.000 millones a $ 6.500 millones por año", condenó.
Cano también especificó que la Nación, durante el kirchnerismo, acumuló $ 9.200 millones en ATN, pero sólo distribuyó $ 900 millones. "Si los gobernadores se hubieran puesto los pantalones largos, se podría haber cancelado más del 50% de la deuda que las provincias mantienen con la Nación", criticó.
Precisamente, el diputado opositor y ex titular del Banco Central, Alfonso Prat Gay, aseveró que no hay bondades en el programa que encarará el oficialismo.
"Con este desendeudamiento, el Gobierno hace el ajuste que dice que no está dispuesto a realizar: en lugar de refinanciar las deudas de las provincias, que es lo que todo Estado hace, se están cobrando esos pasivos con los fondos que ya eran de las provincias", fustigó.




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