Los datos de la Dirección Nacional de Cuentas Nacionales para todo 2012 indicaron que el rubro manufacturero ahora representa el 17,5% del PBI. Bajó cuatro décimas respecto de 2011. Ganadores y perdedores
Ni tampoco casual, dada la relevancia de las transformadoras de productos primarios en bienes manufacturados para consumo final y la exportación, sino que tiene vinculación con la pérdida de competitividad cambiaria, al no acompañar la devaluación del peso el alza de los costos internos.
El agro fue otra rama de actividad que perdió gravitación en la generación de riqueza, en términos de pesos constantes de 1993, como se presenta la estadística para depurar el efecto de la suba de los precios, a un mínimo histórico de 4,1 por ciento.
Y no se trata de un hecho atípico, como fue la última sequía, ya que en los años previos se ubicó en el rango de 4,7 a 5,2% del PBI, cuando el promedio de los años ’90 fue de 5,6% y había registrado el récord de 6,5% en 2002 y 6% en 2005.
También se retrajo el aporte de la actividad de la construcción a casi 6%, tras haber adquirido una representatividad de 6,9% al fin de la presidencia de Néstor Kirchner.
La crisis del mercado inmobiliario, que fue el único sector entre los productores de servicios que perdió relevancia en la contribución a la generación de riqueza por parte del conjunto de los residentes, puede explicar sólo la reducción en tres décimas porcentuales en el último año.
De este modo, el valor agregado por el conjunto de las ramas productoras de bienes, la cual incluye también al sector de la pesca, la minería y la producción de electricidad, gas y agua, redujo en 2012 su participación en el PBI total a 31,5%, significó una baja de 1,2 puntos porcentuales en un año y de más de 4 desde el pico que había alcanzado en 2006, cuando logró equiparar la incidencia que tuvo casi 20 años antes.
Modelo productivo de servicios
Por el contrario, la Dirección Nacional de Cuentas Nacionales del Indec estimó que el agregado los productores de servicios amplió en el último año a 70,1%, con un salto de 1,5 pp en el último año y 4 desde que Cristina Kirchner conduce los destinos del país.
Semejante impulso estuvo concentrado en la actividad financiera y de seguros, la cual ganó en 2012 un 1,1 pp, a 7,6% del PBI, pese a que tanto el nivel de ahorro de los argentinos, como el uso del crédito persisten muy lejos de los parámetros de fines de la convertibilidad.
Otro ganador como generador de riqueza fue el de transporte y comunicaciones, con 0,4 pp, a 13,3%, consolidando una tendencia expansiva que ya lleva 20 años, de la mano del auge de los servicios de tecnología de telefonía móvil, ya que como se observó los productores de bienes al producir menos, en términos relativos, impidieron un mejor desempeño del tráfico de carga.
Sorprendentemente, la contribución al PBI de la administración pública apenas subió en el último año una décima de punto porcentual, a 4,7%, sosteniéndose en los mínimos de la serie histórica que se inicia en 1993, cuando representaba 6,7%, pese a que la presión tributaria y el ritmo de gasto público se elevó en más de 10 puntos del PBI.
Los servicios de enseñanza y salud recuperaron 1,5 décimas porcentuales de la baja que había sufrido en 2011, al generar el queivalente a 7,9% del PBI, aunque se mantiene lejos no sólo del máximo de 10,1% que anotó en 2002, sino también del 8,4% que promedió en los tiempos de la convertibilidad y 8,8% entre 2003 y 2007.


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