Dirigentes y funcionarios "vitistas" de la Capital confirmaron ayer su regreso al partido y el aval "sin condicionamientos" a las candidaturas propuestas por la UCR para las elecciones nacionales del 27 de octubre.
Es que después de mucho tiempo de una relación prácticamente inexistente, con crudas luchas internas, acusaciones cruzadas permanentes y con actitudes más dignas de enemigos que de correligionarios, finalmente el sector del Viti volvió a las filas radicales, para apoyar "sin condicionamientos" a Julio Cobos y al resto de los candidatos de la lista 3 en las próximas elecciones legislativas del 27 de octubre.
Y si bien Fayad no estuvo presente, debido a su enfermedad, gran parte de su gabinete y los concejales que le responden sí asistieron al anuncio, que estuvo a cargo del actual presidente del Concejo Deliberante, Rodolfo Suárez, bajo la atenta mirada del titular de la UCR provincial, Alfredo Cornejo.
"Hemos evaluado y decidido acercarnos al Comité Provincia y apoyar en forma incondicional a los candidatos del partido para las próximas elecciones, sin ningún tipo de exigencia", resaltó ante medio centenar de militantes Suárez, añadiendo que la intención del vitismo es "colaborar para que el triunfo del radicalismo sea aún mayor", además de atender "el llamado de la ciudadanía a la unidad", con el objetivo de mantenerse juntos de cara al 2015.
Todos en paz y armonía
Más allá de que se hizo un anuncio público, la vuelta de uno de los sectores más críticos y contestatarios a la actual conducción partidaria no tuvo estridencias ni elocuentes discursos. Apenas un aplauso cerrado sobre el final. Y una sensación de armónica calma, luego de haber firmado una paz que costó conseguir y que, para muchos, no será fácil consolidar.
La actitud de Fayad y sus seguidores fue valorada por el oficialismo partidario, que ponderó la decisión de volver "sin condicionamientos" para trabajar y apoyar a Cobos y los demás candidatos. Incluso Cornejo confirmó que no habrá sanciones para los que se postularon por afuera del partido.
Sin embargo, en el armonioso reencuentro, hay puntos que aún no han quedado del todo claros. De hecho hubo algunas ausencias notables, como la del ex legislador Sergio Bruni, hoy funcionario vitista en la municipalidad capitalina y prácticamente un vocero de Fayad al momento de criticar al Comité Provincia.
Además sigue habiendo sectores enemistados. Ayer, al igual que en el último congreso partidario, hubo algunos militantes iglesistas, pero Mariana Juri o el mismo Roberto Iglesias no han mostrado todavía intenciones de acercamiento a Cornejo o a Cobos. De hecho, luego de bajarse de su candidatura, Iglesias dijo que seguiría militando en contra de los popes del radicalismo mendocino.
Y tampoco ha quedado resuelta aún la posición de los disidentes frente a las elecciones del Concejo Deliberante de la Capital, desdobladas por Fayad (ver aparte).
Por eso el regreso fue aplaudido por unos y otros, pero con reservas. El punto en común será, por el momento, sólo la elección del 27 de octubre, para la cual "los dos grupos, sobre todo en la Ciudad, trabajarán juntos", confirmó Cornejo, informando además que esa tarea estará coordinada por el presidente electo del Comité Capital, Jorge González.
Paciencia con los bloques
Donde tampoco se producen cambios todavía es en los bloques legislativos. Hoy, tanto en el Senado como en Diputados, funcionan bloques disidentes (Arturo Illia y Leandro Alem respectivamente), pero hay optimismo de que esa separación se revierta.
"El bloque de senadores tiene convenido una fusión en el corto plazo", resaltó Cornejo e informó que el partido les ha propuesto a las diputadas hoy separadas que regresen, aunque destacó que tienen "la paciencia necesaria para que decidan".
"Estamos bien y votamos casi todo juntos. Tal vez en un tiempo se firme la unión", dijo por su lado la diputada Liliana Vietti, del bloque Alem quien integra ese espacio junto a Teresa Mazza.






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