Desde hace meses circula la fantasía de una pelea que hoy no es tal. Pero tampoco es una relación simétrica. El poder de la política y el institucional del peronismo se unieron para sobrevivir. Los vientos no son favorables y casi no hay sector público con alguna crisis. Pero nunca se sabe… ¿O Jaque no fue gobernador? El desembarco suave en el sciolismo.
Con modos distintos y visiones políticas diferentes, Paco Pérez y Carlos Ciurca han decidido soldarse las espaldas, porque entendieron que será la única forma en que el peronismo podría llegar unido a las elecciones de 2015, que hoy aparecen muy esquivas para el oficialismo. Ya hay radicales probándose la banda y no les falta razón. La provincia pasa dificultades serias en los servicios esenciales que presta: Seguridad, Salud, Educación. Está desfinanciada, y la situación económica macro repleta de malas noticias por día, no ayuda. Empezando por el alza de precios que fue ocultada durante años, con las consecuencias gravísimas que todos conocemos. Casi no hay actividad económica que la esté pasando bien. Tampoco juega a favor del peronismo el enojo que hoy el mendocino medio tiene con Cristina y la mayoría de los símbolos del kirchnerismo, asociados además a temas sensibles como inseguridad, inflación o la impunidad de la corrupción, que genera más enojo.
No es muy original, pero a Paco y Ciurca no los une el amor sino el espanto, en este caso a perder el poder en 2015. Por eso se metieron juntos al tanque de guerra. Bajo ese paraguas administran una relación muy complicada que ha requerido de árbitros en más de una oportunidad. El ahora senador Eduardo Bauzá ha sido en algunas de sus reuniones privadas una suerte de “oyente” calificado. Algo así como un garante de las palabras pronunciadas.
Quienes tratan a diario con ambos dicen que sus charlas a solas, aun partiendo desde las diferencias, son muy ricas. De hecho, ayer estuvieron casi tres horas reunidos para hablar de la emergencia en Seguridad. Allí acordaron un paquete inicial de leyes, la mayoría adelantadas por MDZ ayer: mayor dureza en excarcelaciones, policía caminera, extensión del delito de flagrancia, Policía Judicial, y varias más. Y decidieron mantener en su puesto al ministro Leonardo Comperatore. Pasaron horas a solas resolviendo el entuerto que nadie entiende. ¿Por qué el vicegobernador anunció por Twitter un asunto tan delicado y no lo hizo días antes el gobernador Pérez en una inmejorable ocasión, como la Asamblea Legislativa? La certeza es que Ciurca arrancó solo, pero lo sumó a Pérez. El abucheo al ministro Comperatore no le hacía daño sólo al ciurquismo que maneja la seguridad en la provincia desde hace seis años, sino también al gobernador. No hubo desentendidos posteriores, cruces ni desautorizaciones. Irán jntos por el camino de espinas.
¿Cuáles son las claves de la relación entre Paco y Ciurca? ¿Y sus planes? ¿Y el horizonte estratégico? Distintos por donde se los mire, con abordajes diferentes de la realidad y soluciones divergentes para muchos problemas, van a caminar juntos hasta el 11 de diciembre de 2015 a las diez de la mañana, y si los vientos son favorables, más allá en el tiempo. Todo depende del voto de la gente.
Desencuentros
Mucho se habló en este medio mandato y algo más de las peleas entre ambos. Y si bien es cierto que los chispazos y las operaciones cruzadas entre “ciurquistas” y "paquistas" existieron, y que “la política” se enojó en grande con el gobernador cuando renovó su gabinete dejándolos afuera, la historia arranca más atrás, en marzo de 2012, cuando Carlos Ciurca decidió lanzar la Corriente Peronista. “Paco nunca entendió por qué era el único que no estaba en ninguno de los sectores del peronismo… y se sintió afuera. No entendía por qué el vicegobernador no se ponía junto con él por encima de las internas del PJ. Por eso sus amigos intentaron el “paquismo” pero el propio Paco los desalentaba, a algunos, y a otros les dio aire… Paco descree de la política tradicional y tal vez esa sea su principal diferencia con Ciurca, que es un perro viejo de la pelea política” dice un ex funcionario del gobierno.
Las internas del año pasado y la renovación de gabinete marcaron puntos muy complejos de la relación, hasta que llegamos hasta estos extraños días en que Ciurca aparece en los medios más que el propio gobernador. Al vice no le gusta la exposición pública en demasía. Prefiere el tono bajo de las conversaciones privadas. Y en el entorno de Paco se ponen en alerta cuando alguien decide enfrentar a Ciurca, porque las consecuencias las pagarán ellos. “Ciurca es un tipo franco que no va a intentar ‘pasarlo’ a Paco. Se respetan mucho mutuamente. Pero cuando pasan cosas como las de Anabel o de Carmona, por ahí hay que cuidarse, porque en esos asuntos Ciurca es bien peronista y el golpe lo va a recibir el gobierno” dice un funcionario que habla con ambos. Se refería al cruce entre La Cámpora y el kirchnerista Guillermo Carmona al vicegobernador luego de una entrevista radial con MDZ, donde comparó el “fin de época” del kirchnerismo con el que fuese del menemismo, o –peor aún en las mentes k- del delarruismo. Esa pelea, que tuvo unos minutos de rating, quedó sepultada por el sorprendente llamado a la Emergencia en Seguridad Pública que hizo el vicegobernador, que esperó horas de paciencia hasta que llegó el apoyo pleno de Paco Pérez. Mucho tiempo pasó desde los tiempos del primer enamoramiento, y de la proclamación de la fórmula Pérez-Ciurca, en un video para nostálgicos.
Las iniciativas de Ciurca son observadas –siempre- con desconfianza en el círculo de amigos de Paco Pérez, que le acompañan desde sus tiempos de ministro de Infraestructura de Celso Jaque, o aún antes. El vice sabe que arranca desde “menos diez” en esa relación con los íntimos del gobernador, por eso la cuida especialmente. Prueba de ello fue el manejo del conflicto con la Salud. Ciurca se puso a disposición del ministro de gobierno Rodolfo “Olfi” Lafalla, amigo además de Paco, e incluso apareció ayer en algunos medios declarando su apoyo al ministro de Salud Matías Roby. No son pocos los esfuerzos de Ciurca para evitar los ruidos cerca de “quienes después van a calentarle la oreja a Paco”. Por eso ayer ambos estuvieron en el despacho de Pérez trabajando el paquete de emergencia en Seguridad.
Claves de la relación
Pérez no les cuenta a sus funcionarios, tampoco a sus amigos, los vericuetos íntimos de la relación con Ciurca. Parten ambos de la base del respeto político mutuo, de no contradecirse en público y de resolver las diferencias en privado. “Carlos nunca va a ser como el vice de Capitanich en Chaco” dice otro funcionario. Y Pérez cree en la lealtad de Ciurca. Está convencido que junto a Juan Carlos Jaliff serán recordados como los vicegobernadores “fieles” al ocupante del sillón de San Martín. Sin embargo, la relación no es simétrica. A Paco Pérez sólo le hubiese reportado costos políticos enormes una pelea frontal con Ciurca. Y no hubiese sido conveniente además para el peronismo. El gobernador lo entendió y por eso aceptó la “invitación” a la paz y amistad permanentes, que incluirá el desembarco en el sciolismo y un “golpe suave” al kirchnerismo que ninguno de los dos reconocerá, mucho menos Daniel Scioli, un hombre de lealtades largas. Paco llegará a ese sitio entre algodones, pero quien conducirá el proceso político para ambos será Ciurca.
“Ellos ejercen las lealtades desde la práctica. Van viendo los hechos concretos cada uno con su visión. La verdad es que tiran del mismo carro, pero de manera diferente… y eso les ha dado resultado cuando todos esperaban un caos a los dos meses de gobierno” cuenta otro de los peronistas que trata casi a diario con ambos. La mayor responsabilidad en que la relación marche mejor o peor recae más sobre Ciurca que sobre Pérez. Porque tiene más experiencia y no lleva el peso de la gestión más que en lo él mismo decide participar, que a esta altura es en casi todo. Ciurca –además- ha aprendido a ejercitar aquello de que para un peronista no hay nada mejor que otro peronista, aunque en el medio puedan ocurrir todas las trapisondas habituales de la política o de una interna.
El ejercicio del equilibrio externo fue muchas veces necesario. Pérez no ve nunca segundas intenciones de Ciurca en las movidas políticas del vice, hasta que alguien del entorno le señala alguna. Y entonces enfurece. “Más de una vez me comí un cachetón de alguno de los dos por tratar de aportar ese equilibrio” cuenta uno de los hombres que ha sido testigo permanente de la relación, caminando siempre sobre el alambre y con una red sostenida en pocas manos.
¿A dónde van juntos Ciurca y Paco?
La expectativa de máxima es ponerle la banda a otro peronista en 2015, y llegar ambos en buenas condiciones a un hipotético gobierno de Daniel Scioli, si es que la mayoría de los argentinos decide darle su voto al gobernador bonaerense, algo que está por verse. El referente de Scioli en Mendoza es Ciurca, pero el ex motonauta no deja de “chequearse” con Paco Pérez, a quien respeta y quisiera en su equipo de trabajo más allá de 2015. Por eso, el bonaerense le llamó al gobernador mendocino para preguntarle si era conveniente que viniese a un encuentro del Conejo Federal de Legisladores Comunales que se hará mañana miércoles en la Nave Cultural de la Ciudad de Mendoza. Los conductores más importantes de ese foro de concejales son sciolistas. Si el presidenciable que Cristina no termina de digerir decide venir, Paco y Ciurca lo recibirán juntos, como han decidido marchar hacia el cielo y la gloria, o hacia el infierno.
Será una foto política fuerte en todo sentido.





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