No hablaban desde hacía casi cuatro meses. Se pelearon porque el padre defendió al Gobierno en la causa por las escuchas. El factor Leonardo.
Tranquilos, y con ánimo de no confrontar, hablaron durante poco más de una hora, según pudo reconstruir PERFIL. El padre, que volvió de Asia hace un mes, le expuso a su hijo mayor las razones que lo llevaron a decir que “pondría las manos en el fuego que el Gobierno no tiene nada que ver” con la causa por escuchas ilegales que tiene al jefe de Gobierno procesado y camino al juicio oral. El líder de PRO había denunciado que el caso de espionaje es una “operación montada por Kirchner”.
En el cónclave con Mauricio, para justificar sus palabras en defensa del Gobierno, Franco le expresó que no fue su intención hacerle daño y le recordó que había aclarado en los medios que tampoco su propio hijo estaba involucrado. Sin embargo, también justificó su cercanía al Gobierno nacional, en especial en las relaciones comerciales con China.

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