El explícito apoyo del gremialismo conducido por Hugo Moyano a la candidatura de Sergio Massa para la gobernación abrió la herida en Provincia. El vuelto fue de la espada del gobierno provincial, Alberto Pérez, quien vaticinó una “victoria por goleada” del mandatario por sobre el intendente. Lo gris: el Camionero avala la apuesta siendo titular del PJ provincial
Como en un pesado conflicto de intereses, Hugo Moyano dio su venia a la confirmación del secretario general del Sindicatos de Taxistas, Omar Viviani, quien ratificó el aval hacia la candidatura para pulsear con el gobernador Daniel Scioli. Un dato no menor, es que el Camionero es presidente del PJ provincial y el mandatario del Justicialismo nacional.
Abriendo la herida con declaraciones filosas, el líder del gremio de Peones de Taxis, aclaró que la intención no es “esmerilar a Scioli”, pero que estuvo reunido junto al intendente del Conurbano y otros dirigentes sindicales. En esta tónica, su postura sonó tajante: “apoyamos la candidatura de la Presidente, después tenemos la voluntad cada uno dentro del Peronismo estar con quien queramos”.
En su andanada, el dirigente hizo alusión al “estilo” de la gestión que “a muchos compañeros no nos satisface”, y desvinculó a Moyano de la jugada.
Las réplicas a las estruendosas expresiones surgidas dentro del justicialismo para salar la cocina provincial desde las entrañas, no tardaron en devolver la bala de plata. Primero, se echó a correr el runrún que el hermano del mandatario bonaerense, Nicolás Scioli, podría pelear el sillón comunal en Tigre.
Hoy, el segundo impacto fue del funcionario más cercano al gobernador, Alberto Pérez, quien salió a cruzar con tapones altos. “Que venga a enfrentarnos en una interna, ya le ganamos por goleada en el PJ interno en 2003 95 a 5”, respondió.
Asimismo, el jefe de gabinete provincial aclaró que en esta pulseada, el conductor del gremio de los Taxistas “está solo”.
Partidas las aguas entre el gobierno bonaerense y el entorno del titular la Confederación General del Trabajo, quien le habría levantado el pulgar a Viviani para motorizar la patriada, se incrustó en el entuerto electoral y territorial la pata municipal.
En este caso, fue el intendente de Hurlingham, Luis Acuña, integrante del Grupo de los Ocho donde varios jefes comunales comulgaron para discutir sobre política y mantener postura disidentes con el kirchnerismo, quien tomó la otra bandera en la puja.
“La verdad es que la candidatura de Daniel Scioli me parece que hoy es inamovible para el peronismo de la Provincia” aclaró sin dejar dudas.
“Si esto ha ocurrido como escuchaba, el lanzamiento de Sergio Massa ha sido inconsulto, al menos conmigo no lo habló, yo no tuve oportunidad de decirle estoy de acuerdo o no estoy de acuerdo, te acompaño o no te acompaño”, remarcó el Cacique.
“Lo que sí, hoy tengo una determinación: yo voy a trabajar con el Gobierno Nacional y el Gobierno provincial, esperar que se lancen definitivamente las candidaturas de Daniel Scioli, no sé qué va a hacer la Presidenta, en eso siempre he sido muy respetuoso, pero voy a trabajar en este esquema que vengo trabajando hace 7 años con las diferencias que podamos tener todos y cada uno de nosotros en determinadas políticas”, resaltó marginándose de las disidencias y arrimando la línea con la gestión “S”.
Consultado por el pronunciamiento de Omar Viviani, el intendente replicó: “Son factores exógenos a todo lo que significa el peronismo de la provincia de Buenos Aires”, fustigó.
Por otra parte, un lado oscuro del conflicto encendido por la propia CGT sería el negocio de la basura. El inminente cierre del relleno sanitario enfrenta hoy a Hugo Moyano con Daniel Scioli y su tropa.
Es sabido que la gobernación ultima detalles para instalar una moderna Planta de Tratamiento de Residuos, por eso en este escenario la movida moyanista ganaría más asidero. La presión del Camionero se anidaría en el deseo de integrarse al proyecto de
Sustanciales dividendos.
En este negocio, quien reporta al dirigente sindical es el diputado provincial Jorge Mancini, secretario general de los trabajadores del Ceamse y a quien desde la CGT buscaron en un momento implantar como candidato a vicegobernador.
De todo un poco parece mover la jugada de la central obrera que nuclea a los sindicatos nacionales pero el denominador común es la persecución del poder. El cruce empieza a nublarse cuando se toma nota que el mismo Moyano es el conductor del PJ provincial, que bajo el paraguas de la interna justicialista decide apostar sus fichas al intendente de Tigre, compitiendo mano a mano con el titular del PJ nacional, Daniel Scioli.
El pedido de pista para sus soldados en las listas del espacio a escala bonaerense, la guerra por el negocio de los residuos, la búsqueda por incrustar algún dirigente sindical en las fórmulas de gobierno para octubre, y algún pase de factura personal que nunca se escatima, se mezclan en un cóctel muy típico de la fuerza acostumbrada siempre a tragar sapos, barajar y dar de nuevo.








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