El sciolismo admite que no podrá aprobar el Presupuesto sin el aporte de Massa

La deserción de la UCR y otros bloques terminó de complicar los planes del gobernador. “Antes nos criticaban en público y nos votaban en privado, pero ahora piden que arreglemos con Massa”, reconoció un hombre de Scioli. Sin los votos para el endeudamiento y ajustado para el aumento del inmobiliario, en el FPV demorarán el tratamiento.
El gobernador Daniel Scioli está cada vez más lejos de lograr que la Legislatura bonaerense le apruebe el Presupuesto 2014 y fundamentalmente, el aumento del impuesto inmobiliario y el endeudamiento por más de 14 mil millones de pesos., sin los que esa norma pierde todo sentido real.

Ayer, el radicalismo anunció que no votará la creación de la contribución especial del 18 por ciento del Impuesto Inmobiliario, destinada a aumentos salariales para la policía. "La UCR nunca pensó en acompañar la creación de la tasa especial propuesta por el gobernador", declaró el diputado nacional Miguel Bazze, que habló de "una burda operación de prensa".

Sin embargo, desde el inicio del debate en el sciolismo daban por hecho que tendrían los votos de los diputados y senadores radicales, además de otros bloques como el de Francisco de Narváez. La nominación del fiscal de Estado -el radical Hernán Gómez- y las negociaciones con el Poder Ejecutivo provincial para obras en distritos gobernados por la UCR, eran las señales que tenían los jefes del bloque del FPV para contar esos votos.

Pero la férrea oposición del Frente Renovador y el salto de algunos dirigentes radicales al massismo cambiaron el panorama. “Los radicales que nos vamos al Frente Renovador lo hacemos espantados de ver cómo Alfonsín vota el impuestazo de Scioli”, declaró el intendente de Coronel Pringles, Carlos Oreste, el último correligionario en enfilar hacia Tigre.

El temor a nuevas fugas por este tema es el que llevó a los dirigentes radicales a dar marcha atrás con el acompañamiento del Presupuesto. “No quieren quedar como los únicos opositores que ayudaron a Scioli mientras Massa sigue oponiéndose”, reconoció ante LPO un hombre del gobernador.

“Antes nos criticaban y nos puteaban en público, pero después votaban a favor o nos habilitaban para que aprobemos en la Legislatura. Ahora piden que antes arreglemos con Massa”, agregan desde el sciolismo. “El radicalismo nos pone como condición que haya un acuerdo amplio”, sintetizaron.

Ante esta situación, en el oficialismo ya no están tan apurados en tratar el Presupuesto y el endeudamiento como lo estaban la semana pasada. Para avanzar, tienen que asegurarse los votos para las dos leyes (necesitan mayoría simple para el aumento del inmobiliario y dos tercios para endeudamiento).

“No tiene sentido aprobar una fuente de financiamiento y la otra no. Tampoco es cierto que pretendamos prorrogar el presupuesto de este año”, detalló un legislador del bloque del FPV. Además, en el sciolismo ya no están tan seguros de tener la mayoría simple asegurada, que alcanzaría para la contribución especial. “El denarvaísmo es un caos, ya no sabemos ni con quien tenemos que hablar”, se sinceró el consultado.

Es por eso que desde la Gobernación bonaerense esperan el resultado de la reunión que hoy mantendrán intendentes y legisladores radicales, donde se hablará sobre los cambios que exigirán a la norma.

Las exigencias de Massa

Pero la clave para el Gobierno bonaerense seguirá siendo lo que sucederá con el Frente Renovador y en el sciolismo confían en que en los próximos días pueda haber un cambio de postura que permita el avance de los proyectos.

En diálogo con LPO, el jefe de los diputados massistas, Rubén Eslaiman, aseguró que su bloque está dispuesto a negociar con el oficialismo, pero siempre y cuando se acepten cambios en el proyecto original, al que calificó como “bastante incosistente”.

“No vamos a incrementar la presión tributaria sobre los bonaerenses. Proponemos que haya recortes en los gastos de publicidad, que suman unos 1.500 millones de pesos contra 900 millones que estiman sumar con el aumento del inmobiliario”, afirmó Eslaiman, que indicó que la discusión por el endeudamiento sólo la darán si el Gobierno específica cada operación. “Para destrabar la situación, podría posponerse el capítulo dedicado al endeudamiento para discutirlo detenidamente durante el año”, agregó.

“No somos obstruccionistas ni una oposición salvaje. Estamos preparados para sentarnos a negociar y encontrar soluciones. Hay otras propuestas además de la nuestra de recortar gastos en publicidad. Otros bloques proponen aumentarle ingresos brutos a los bingos. Se puede discutir todo”, completó Eslaiman.

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