Por Rodolfo LaraLo aseguró su ministra de Economía. Pesó mucho el inmobiliario. En ese período, la Nación la incrementó 17%.
Daniel Scioli aumentó en cinco años un 42% la presión tributaria en la provincia de Buenos Aires. Fue en procura de más recursos propios y cuando, sin crédito externo, no tiene instrumentos para garantizar prestaciones básicas en la Provincia. Entre ellas, los aumentos salariales, pago a proveedores y obras de infraestructura.
Este esquema de limitación operativa determina el fuerte condicionamiento de Buenos Aires con la Nación. De la ayuda federal depende, por ejemplo, el incremento de sueldos para 550.000 empleados estatales bonaerenses. Parte de la administración (incluido el sistema escolar público) se encuentra casi paralizada. Si persiste, la crisis por escasez de fondos asomaría como riesgo institucional.
Ayer, fue la ministra de Economía, Silvina Batakis, la encargada de advertir que mientras Nación aumentó 17% la presión tributaria, Buenos Aires casi triplicaba las imposiciones a sus contribuyentes.
Según la funcionaria, es l a única herramienta disponible ante el histórico recorte de la coparticipación federal (de 27 puntos a 18) impuesto por el estado nacional a la Provincia. El mensaje que Batakis quiere instalar (ayer lo hizo vía twitter) es: si Scioli recibiría los 13.000 millones de pesos adicionales anuales, correspondientes a lo que cedió la administración provincial en 1987, no tendría necesidad de tanta carga impositiva.
“Los problemas fiscales que tiene la Provincia no están en sus recursos propios, donde hicimos mucho. Fuimos la primera provincia en hacer un revalúo rural. Tenemos la imposición más alta patrimonial más lejos. ¡Y la escala patrimonial es progresiva!”, explicó Batakis por la red social.
Destacó también la ley 14.394 de Revalúo Country y la Introducción del impuesto inmobiliario complementario y la actualización general del valor inmobiliario. También la introducción del impuesto a la herencia y la aplicación efectiva en el impuesto inmobiliario del revalúo 2007. Y los nuevos gravámenes en Ingresos Brutos a grandes empresas industriales y agropecuarias.
El director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, Nadin Argañaraz, refiere que “el ahogo financiero que somete la Nación a las provincias determina la mayor presión tributaria” en esos distritos. Batakis defiende el método utilizado en Buenos Aires: “ Nuestra estructura es progresiva porque gravamos a los sectores más concentrados”.
Scioli ya realizó tres reformas fiscales en los últimos tiempos, que provocaron reacciones como las movilizaciones de ruralistas. En la Legislatura tendría dificultades para nuevos retoques impositivos. El déficit operativo se le disparó por encima de los $ 15 mil millones. Y no hay fondos providenciales a la vista.
No obstante, resulta un cepo político, antes que financiero. Este fin de semana no cargó la agenda oficial.
Aguardará impaciente un llamado de Hacienda de la Nación, o aún de Presidencia, para el auxilio salvador. Necesita $ 10.000 millones para sueldos y mientras, dice que hace todos los deberes.


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