José Scioli, ex secretario de Gobierno, se uniría al equipo de Unión PRO.
"Si el diablo no mete la cola, 'Pepe' comenzará a recorrer la provincia con Francisco en poco tiempo", confió a Clarín uno de los dirigentes que emigró de la gobernación junto a su jefe y que siguió muy de cerca las negociaciones secretas que Scioli mantuvo en los últimos 30 días en las oficinas que el empresario tiene en Las Cañitas. De Narváez, según la misma fuente, lo tentó para que lo ayude a aceitar el vínculo con los intendentes. Las reuniones las coordinó Gustavo Ferrari, diputado y mano derecha de De Narváez, amigo desde hace 20 años del ex funcionario.
José Scioli, ante el llamado de este diario, lo primero que dijo fue que no trabaja para De Narváez. Pero en seguida habló como si sólo fuera una cuestión de tiempo: "No lo descarto para el día de mañana. Francisco está trabajando profesionalmente, se prepara para resolver los problemas de la gente y además yo creo que viene otra forma de hacer política".
"Para él es un tema muy sensible porque quiere seguir haciendo política pero a la vez no quiere hacerle daño a Daniel", argumentó otra fuente de su confianza.
De Narváez, que mira la gobernación pero no descarta convertirse en una opción presidencial, esquivó el diálogo directo con Clarín. Sólo se oyó la voz de su jefe de prensa, quien no confirmó ni negó la noticia: "Nosotros hablamos con José Scioli como lo hacemos con otros dirigentes. En el último tiempo, las ideas de José Scioli han sido concordantes con las nuestras y Francisco valora su experiencia de gestión".
Los Scioli quedaron enfrentados en el Gobierno por la relación con Kirchner. El entonces secretario de la gobernación pedía autonomía y no seguir al pie de la letra los pasos de Kirchner. La tensión creció en la campaña. El gobernador adhirió a las candidaturas testimoniales y su hermano se opuso de entrada. En aquellos días agitados de proselitismo, "Pepe" cometió otro acto de rebeldía. Mientras el kirchnerismo atacaba a De Narváez por la causa de la efedrina, el funcionario decía que no estaba de acuerdo "con embarrarle la cancha".
El gobernador, con su hermano afuera de la administración, optó por no hablar más del tema. Ironías de la política, ayer, cuando se conocía el vínculo Scioli-de Narváez, el gobernador les contaba a los corresponsales extranjeros que no descarta ir por la reelección.
"En su momento lo vamos a hablar. Obviamente cuando uno encara un trabajo ve los avances y tiene confianza en que la gente evalúe y perciba esto. Así se tiene la posibilidad cierta de presentarse a una reelección", confió Scioli. Y agregó: "La Constitución es sabia y permite una reelección".




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