Scioli ensaya un gesto hacia los intendentes

Sugiere que intentará prohibir las colectoras
El plan se fue extendiendo primero como un rumor en los despachos oficiales bonaerenses, a menos de una semana de que el gobierno provincial esté obligado a reglamentar la reforma política bonaerense. Hablaba, lisa y llanamente, de prohibir las colectoras en la provincia de Buenos Aires, un proyecto en contra del deseo de la Casa Rosada de habilitar multicandidatos para favorecer la reelección de Cristina Kirchner.

Con el correr de las horas, los voceros habituales de la gobernación intentaron bajarle el tono, pero confirmaron el proyecto en marcha, aunque en ciernes. "La semana que viene habrá una reunión con el Gobierno para ajustar la reglamentación, pero existe la idea de limitar las listas de adhesión en los municipios", dijo a La Nacion una alta fuente bonaerense.

La Casa Rosada, sin embargo, ya se prepara para recibir la propuesta como una nueva afrenta. Dos fuentes de la Casa Rosada ayer describieron con crudeza la situación: aseguraron que el plan era "una puesta en escena" de Scioli, quien, en realidad, no puede prohibir el mecanismo.

"Las listas de adhesión se habilitan a nivel nacional. Y en el Gobierno no hay ninguna intención de limitar eso", aseguró a La Nacion uno de los hombres del PJ que sigue de cerca la redacción final del documento. En rigor, sostuvo que si hay un acuerdo nacional con una determinada fuerza política, se habilitará que "cuelgue" toda su nómina de postulantes, tanto a niveles seccionales como locales. Sólo habrá límites para las nóminas de diputados y senadores nacionales.

Cepos locales

En la gobernación, en cambio, hablan de ponerles un cepo a los competidores en los municipios. Incluso a las listas de adhesión de los aliados vecinalistas, que el propio gobernador había impulsado. Todo para improvisar un gesto a los intendentes preocupados por los multicandidatos locales, especialmente en el conurbano, que sienten la amenaza de perder influencia. Scioli intenta sumarlos como aliados en su intento de frenar las presiones kirchneristas.

De hecho, el gobernador viene citando a los caciques a encuentros especiales en la gobernación para hablar de política, de obras y de partidas especiales en el año electoral. Promete recibir a todos.

En el Gobierno desconfían de esos movimientos. Anoche mostraban el plan bonaerense de despegarse de las colectoras como una "sobreactuación" para hacer ver que el gobernador intentó hacer algo que, en realidad, siempre tuvo vedado.

En palabras de un funcionario del Gobierno que estará en las reuniones finales antes de la presentación de la reglamentación electoral: "Scioli va a intentar decir que hizo todo lo que pudo por los intendentes, que es fiel y terminó acordando con el Gobierno. Pero, en realidad, el que decide qué se hace es la Casa Rosada. Y la decisión, hasta ahora, es que haya colectoras".

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