Scioli: “El acueducto del noroeste evitará la presencia de arsénico en el agua de Junín”

Scioli: “El acueducto del noroeste evitará la presencia de arsénico en el agua de Junín”
En una entrevista exclusiva con este diario, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, se refirió al problema de los elevados niveles de arsénico en el agua de red que consumen muchos juninenses, a la inseguridad y a su particular relación con la gente, que “va más allá de la política”.
-¿Hay cierta tendencia de los políticos por mostrarse moderados, dispuestos al diálogo, y resaltan la necesidad de alcanzar acuerdos?

-Yo soy así, es mi carácter y mi forma de trabajar. Muchas veces me han criticado, pero nadie puede decir que he cambiado. Lo vengo demostrando desde siempre y en particular en la provincia de Buenos Aires, que tiene una agenda muy compleja de trabajo, en donde es necesario encontrar consensos, descomprimir conflictos, acercar posiciones y no renegar contra el pasado, sino hablar del futuro.

-Hoy la sociedad tiene como una de sus prioridades a la inseguridad ¿Cómo se hace para combatirla?

-En una primera etapa tuvimos que reorganizar la Policía, hubo que recuperar la capacidad operativa y equiparla de nuevo. En la segunda etapa, integramos los ministerios de justicia y seguridad para darle más agilidad a la gestión. Hoy la gente ve una policía más presente, que actúa cuando hay un episodio y pone a disposición de la justicia a los responsables. Una policía que como nunca ha incautado drogas, desmantelando desarmaderos, secuestrando armas y llega a lugares que parecían impenetrables. Ahora si me preguntan ¿está el tema resuelto? No hay soluciones mágicas, soluciones de un día para otro. Hay temas pendientes, y vamos por eso.

-¿Por qué dice que la Provincia hoy está desestresada?

-Tenemos una provincia desendeudada en lo social y en lo económico. Logramos tener 183 días de clase, porque creemos que con la educación vienen las soluciones a los problemas de fondo. ¿Cuánto hacía que la Provincia no tenía 183 días de clase? Antes era la provincia de la huelga, los paros, los patacones. Hoy la Provincia puede mostrar con orgullo obras y avances, fomentamos desarrollos productivos, industriales, puertos, grandes eventos deportivos, la Copa América, y ahora viene el preolímpico de básquet.

Quiero seguir haciendo cosas por el bien de la Provincia y del país, porque cuando esta provincia anda mal, es un problema para el conjunto de la Nación.

-¿Recibió algún comentario respecto de su saludo a Miguel Del Sel?

-A Miguel lo conozco hace muchos años, estuvo conmigo cuando yo arrancaba, eso no me lo olvido. Muchas veces se nos subestima a los que venimos de otros ámbitos, fuera de la política. Nadie puede pedirme hacer cosas que no siento. Tengo una relación con la gente que va más allá de la política. Una relación que empezó a construirse antes de la política y espero seguirla el día de mañana, después de mi carrera política.

-¿Cuál es su mayor expectativa como político?

-En este momento cumplir con mi trabajo y responder al compromiso que asumí con los bonaerenses: trabajar y mejorar la calidad de vida de todos. Siempre quiero terminar de la mejor manera lo que empiezo. Soy muy exigente conmigo mismo, un obsesivo de los resultados.

A modo de cierre me gustaría formularle las últimas cuatro preguntas relacionadas a los temas locales que hacen a nuestro municipio:

-El agua que consumen muchos habitantes de Junín excede los límites de arsénico tolerables. ¿El acueducto del noroeste solucionaría el problema del arsénico en Junín? ¿Cuáles son los plazos para su construcción y terminación?

-Hay que dimensionar la problemática del agua en la Provincia. Al iniciar la gestión, sólo el 43% de la población contaba con red de agua y cloacas, y en estos años logramos que más de 4 millones de personas accedan a estos servicios básicos. Pusimos en marcha el Plan Provincial de agua y saneamiento, para llevar estos servicios a toda la Provincia. Entre otras gestiones, está prevista la construcción del acueducto de Cintura, que beneficiará a 12 millones de bonaerenses de la región metropolitana; la iniciativa Aguas de Israel que cubrirá la demanda de 800 mil vecinos de la región Capital, todo esto además de la construcción de nuevas plantas potabilizadoras en Zárate Campana, San Nicolás y Bahía Blanca. También estamos proyectando la obra del Acueducto del Río Colorado, y en el caso de Junín y la zona, construiremos el acueducto del Noroeste, que evitará la presencia de arsénico en el agua. Todavía no tenemos plazos para su solución definitiva, pero estamos atendiendo esta necesidad básica de los vecinos de Junín.

-Han surgido críticas en Junín sobre falta de nafta para los patrulleros. La provisión de combustible es responsabilidad de la Provincia. ¿Por qué cree que ocurren estos faltantes?

-Como le comenté anteriormente, establecimos prioridades y nuestros primeros años estuvieron enfocados en reorganizar la policía, recuperar la capacidad operativa y de equipamiento. Pueden existir demandas puntuales, pero hoy la gente ve más presencia policial, que actúa rápidamente ante cualquier episodio. Hemos avanzado, pero no hay que engañar a nadie. Como le digo no hay soluciones mágicas. Es un tema muy complejo, y que requiere enfrentarlo de forma integrada.

-Desde la Sociedad Rural de Junín han cuestionado la ampliación del cupo exportable. ¿Cuál es la situación de los productores de trigo bonaerenses?

-Mi esfuerzo y el de mi gobierno está focalizado en liberar el potencial productivo de nuestra provincia, en especial la energía de los hombres y mujeres de campo, que ha sido decisiva en la recuperación de nuestro país. El campo ha logrado un desarrollo tecnológico increíble. Nuestros campos son fábricas de proteínas que requieren de inversión y tecnología de última generación. Tengo muy en claro que su trabajo es su forma de vida, para ello asume riesgos y contingencias sin especular.

En estos años transformamos el Banco Provincia para ponerlo al servicio de la producción, implementamos el Plan Ganadero con la intención de recuperar la producción a partir del incremento de la eficiencia productiva con mejores pasturas, incorporación de genética de punta; contribuimos con la educación técnica en los 126 establecimientos; iniciamos el tramo III de la cuenca del Río Salado, inversión junto con la Nación que permitirá recuperar 17 millones de hectáreas productivas, la producción de granos, ganadera y láctea. En estos días le agradecí a la Presidenta por haber liberado 450 mil toneladas de trigo para las exportaciones, necesaria para paliar la situación de los hombres y mujeres del campo, en especial en regiones como el sudoeste en donde no hay alternativas de cultivo. En Buenos Aires se produce el 60 por ciento del trigo de la Argentina, y nuestra intención es seguir impulsando a nuestro complejo agroalimentario industrial. Siempre me he manifestado dispuesto al diálogo y a encontrar soluciones en conjunto. No tenga dudas, Buenos Aires será un gran productor mundial de alimentos, una verdadera potencia agroindustrial, porque la demanda a nivel global se duplicará en dos décadas. Tenemos el potencial y la decisión política de avanzar.

-El intendente Meoni ha dicho públicamente en varias oportunidades que el Gobierno nacional discrimina a Junín por ser de un signo político opositor y ha destacado, asimismo, la buena relación con la Provincia. ¿Cree que, en efecto, el Gobierno discrimina a Junín?

-Creo que la mejor respuesta está dada en mis acciones cotidianas. Todos los intendentes de la Provincia saben cuál es mi estilo de trabajo. Siempre tuve sentido del deber, intención de diálogo verdadero, responsabilidad, dispuesto al trabajo, y el convencimiento personal de que lo mejor está por venir. Hace unos días tuvimos un encuentro con 89 intendentes en el marco de la firma de convenio para la compra descentralizada de patrulleros, para dotar a los municipios de herramientas logísticas y recursos humanos. En esa reunión, en casa de Gobierno, había intendentes de diferentes pertenencias políticas, como el intendente de Junín, y sin duda fue un gesto de madurez y convivencia democrática. Estos encuentros son frecuentes, porque es la mejor manera de avanzar y de lograr resultados concretos para la ciudadanía, generando políticas públicas integradas y trabajando codo a codo con los municipios. La única manera de resolver los problemas es cooperando, no confrontando.

Tenemos que tener la grandeza de reconocer las cosas que se hicieron bien, sin importar quién las hizo, y pensar en el futuro. Como dirigentes somos responsables de la Provincia y del país que vamos a dejarles a las próximas generaciones. El trabajo que tenemos por delante es enorme y no podemos perder el tiempo en pequeñeces.

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