Dijo que continuará la obra del mandatario y combatirá a las FARC
"Vamos a animar esto... ¡Viva el presidente Uribe!", dijo Santos al iniciar su discurso, luego de que lo proclamara candidato presidencial la asamblea extraordinaria del Partido de la U, nacido en 2006 como disidencia uribista del liberalismo para apoyar la primera reelección del actual mandatario.
El acto se desarrolló en Bogotá, pero contó con la participación de cientos de delegados y decenas de congresistas de toda Colombia, que manifestaron su respaldo al candidato a través de Internet. "Es un inmenso honor recibir la nominación del Partido de la U como candidato a la presidencia de la república", dijo Santos ante los cerca de 100 asambleístas presentes que levantaban pancartas y aplaudían su discurso.
"Vamos a ganar en mayo, vamos a ganar la presidencia para seguir avanzando", agregó el candidato, y prometió seguir combatiendo a la guerrilla: "Las FARC han sido debilitadas, las hemos golpeado como nunca antes, pero como dice el presidente Uribe, la culebra sigue viva".
Aún falta que el Partido Conservador, un partido tradicional colombiano, que forma parte de la coalición de gobierno de Uribe, defina su propio candidato presidencial en las internas que se celebrarán este domingo.
El legado de Uribe
Los aspirantes con mayores posibilidades son la ex embajadora Noemí Sanín y el ex ministro de Agricultura Andrés Felipe Arias. Santos ha apostado por una coalición con el conservadurismo, pero Sanín y Arias han afirmado que disputarán la presidencia por su propio partido.
El candidato del Partido de la U, por su parte, prometió ayer, en declaraciones a Caracol Radio, construir "sobre el legado" del actual mandatario, que cuenta con un respaldo superior al 60%, a través de políticas sociales.
"Uribe nos deja un maravilloso legado sobre el que hay que construir", afirmó. Además, adelantó que se centrará en "todo lo que tenga que ver con el avance social", especialmente el desempleo, que ha llegado al 14%, el más alto de América latina, mientras el empleo informal llega al 60%.
Durante la gestión de Santos como ministro de Defensa se asestaron los golpes militares más duros a las FARC en sus 45 años de historia, como la liberación de Ingrid Betancourt y la muerte del entonces número dos de los rebeldes, Raúl Reyes. Pero Santos, un economista proveniente de una de las familias más influyentes del país, también sufrió el escándalo de los llamados "falsos positivos": civiles ejecutados por militares que eran presentados como guerrilleros para obtener beneficios.
Con el lema "Si no es Uribe, Santos", el ex ministro puso en marcha una campaña soterrada desde que renunció a la cartera de Defensa, en mayo de 2009, tras una gestión dedicada a la política de seguridad democrática, eje del gobierno del actual presidente y cuyo propósito es acabar con las guerrillas.
Pese a ser el candidato con más posibilidades (lo apoya un 23% del electorado, según un sondeo de Ipsos), no obtendría la presidencia en la primera vuelta y tendría que disputar un ballottage el 20 de junio.



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