Santa María de Las Pampas sin transporte por la agresión a un chofer

A raíz de un hecho de violencia que tuvo como víctima un colectivero de la línea 1 del transporte público, las autoridades de la empresa Plaza excluyeron al barrio Santa María de Las Pampas del recorrido habitual.
Esto se debió a que una madre agredió junto a sus hijos menores de edad al conductor de un micro, quien había atropellado a su perro. Los chicos arrojaron piedras que impactaron en la humanidad del chofer -quien perdió la audición de un oído- y con un martillo rompieron el parabrisas y varias ventanas. Los vecinos del barrio reclaman el restablecimiento del recorrido.

A la vuelta.

El lunes al mediodía, Lucas Damián Hecker realizaba su recorrido por el Santa María de Las Pampas al mando del móvil 1.301 dominio GAW 999 de la empresa Plaza. A bordo iban unos 20 pasajeros, en su mayoría alumnos del colegio de ese barrio.

Cuando el micro transitaba por el Pasaje 1 entre Cartman y Ferreira Norte, alrededor de las 12 del mediodía, un perro se cruzó en su camino y fue arrollado por las llantas traseras del vehículo. "Hecker no se dio cuenta y siguió la marcha" aseguró una autoridad de Plaza.

Pero cuando el transporte volvió a pasar por ese lugar, durante su recorrido de vuelta una hora más tarde, la dueña del animal estaba esperando en la garita con sus dos hijos de 13 y 15 años de edad.

Piedra y martillo.

Cuando el colectivo se detuvo, la mujer subió y comenzó a increpar verbalmente al chofer. "Hubo un forcejeo y aparentemente ella comenzó a pegarle" sostuvieron las fuentes policiales de la Seccional Segunda. Los hijos también se sumaron al ataque, y mientras uno de ellos arrojaba piedras desde la vereda -apuntando al micro y a su conductor- su hermano destrozó a martillazos algunos vidrios y el parabrisas.

La madre de los adolescentes se bajó del móvil y el chofer cerró la puerta y se fue. Tenía un profundo corte en su oreja derecha y heridas leves en su rostro y se dirigió inmediatamente al hospital Lucio Molas. Allí los médicos le hicieron seis puntos de sutura y le dieron de alta. Seguidamente concurrió a la Seccional Segunda a radicar la denuncia. Producto del impacto en la cabeza, el hombre perdió la audición del oído afectado.

Piedrazos.

Tras el ataque, los siguientes colectivos de Plaza que pasaron por esa calle fueron recibidos a pedradas por la mujer, sus hijos y amigos de los chicos, por lo tanto desde la empresa cancelaron el servicio en ese sector.

Desde la comisaría interviniente indicaron que la agresora fue identificada y que se presentó en la comisaría. Ofreció una disculpa y se comprometió en que ni ella ni sus hijos atacarían nuevamente a los transportes. Por otra parte, una fuente confiable aseguró a este medio que la mujer reside ilegalmente en su vivienda, ubicada a metros del lugar de la agresión. También informó que los dos chicos pertenecen a un grupo de jóvenes que causa disturbios y se enfrenta contra otra "bandita" que hay en el barrio.

Como respuesta a los reclamos de Plaza, en especial a la Municipalidad de Santa Rosa, las autoridades policiales de la Unidad Regional pusieron a disposición de la empresa un móvil para acompañar a los colectivos durante todo su recorrido por el barrio. Sin embargo, la compañía continúa sin enviar los vehículos.

Aparentemente, según la fuente confiable, la verdadera razón por la que se decidió cancelar el ingreso al barrio no fue por el hecho de violencia del lunes, sino por un supuesto conflicto de larga data entre la comuna y la empresa de transportes.

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