ATSA asegura que los hospitales “no tienen gasas” y pide “mayor inversión” del Estado en el sistema de Salud. Solicitaron actualización “urgente” del básico que está en $340 y denunciaron “aprietes” contra los huelguistas. En los próximos días definirán nuevos paros.
En particular, los hospitalarios pidieron una “urgente” actualización del salario básico, que hoy promedia los $340 por agente.
Denunciaron que “los hospitales ya quedan chicos” ante la alta demanda de la sociedad, y que algunos nosocomios “se caen a pedazos” y que “carecen de insumos”.
El cuarto paro -en lo que va del segundo semestre- se concretó con dispar acatamiento en los hospitales “Escuela”, “Ángela Iglesia de Llano”, “Vidal” y varios centros asistenciales CAPS de Capital. También en el zonal “Camilo Muniagurria” de Goya, y los nosocomios de otras tres ciudades del interior provincial.
El impacto de la huelga se sintió con mayor intensidad en algunos nosocomios más que en otros, sobre todo en Capital. Para la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) -que convocó a la medida-, “el 75% de los trabajadores” de estos hospitales se adhirió ayer a la medida de fuerza.
De igual modo, durante toda la jornada estuvieron garantizadas las atenciones de urgencias, emergencias e internaciones.
El gremio de los médicos -ASPROSAC- no se sumó a la huelga, pero de igual modo las atenciones de los consultorios externos se resintieron -sobre todo en los hospitales Escuela y Vidal de Capital- porque los administrativos sí se plegaron a la protesta.
Alrededor de las 11:30, y por espacio de 45 minutos, una columna de hospitalarios cortó la Avenida 3 de Abril en Capital, frente al Hospital Escuela.
Los agentes sanitarios recibieron el respaldo de la Multisectorial gremial y varias comisiones directivas de otros gremios de empleados públicos los acompañaron ayer en el corte (ACDP, SADOP y SUTECO de la docencia; el sindicato de los trabajadores viales; la AOEM y la FESTRAMCO de los municipales; el SITRAJ de los judiciales, entre otros).
En medio de la manifestación callejera, el titular de ATSA, Guido Tello, denunció que los huelguistas recibieron “aprietes” y “amedrentamiento” de funcionarios del Ministerio de Salud.
“El Ministro -Julián Dindart- mandó a sus funcionarios a recorrer los hospitales con una lista para que tome nota de los trabajadores que se sumaban a la medida. Dindart es un cobarde. Manda a otros a tomar lista porque a él no le da la cara para pisar los hospitales porque le llueven los reclamos”, dijo a “época” el titular de ATSA, Guido Tello.
El sindicalista reiteró que el salario básico de los no profesionales y enfermeros de la Provincia “está $340. Sin embargo a nivel nacional, los agentes de sanatorios y clínicas privadas tienen un básico de $2.170 y están negociando un aumento a $3.000. La diferencia con nosotros es de casi 1000%”, aseguró.
ATSA exigió también ayer la reincorporación otros trabajadores que en su momento fueron cesanteados y que todavía no fueron reincorporados. Se sumó el pedido de la “devolución de las recategorizaciones y los reencasillamientos”, otorgados el año pasado, que permanecen “congelados” por la actual Administración.
“Le pedimos además a este Gobierno que invierta más en el sistema sanitario, para que le podamos dar una mejor atención a la sociedad. En muchos hospitales ni siquiera hay gasa u algodón; ni hablar de nuevas tecnologías o más centros de salud, porque los actuales están saturados por la gran demanda”, agregó Tello.
El secretario general de ATSA informó además que en lo que resta de la semana realizarán una asamblea general ampliada, en la que se definirá la metodología y el próximo día de paro.
Para Dindart, ATSA no tiene “voluntad de dialogar”
A través de un comunicado oficial, el ministro de Salud, Julián Dindart, reconoció lo “justo” y “real” del reclamo salarial de los agentes de la sanidad, pero desacreditó las medidas de fuerza.
Aseguró que “siempre convocó” y que está “abierto” al diálogo para trabajar con el gremio una propuesta salarial “seria, sustentable y consensuada”.
“El Ministerio está de acuerdo con los planteos, pero no con la forma de reclamar. El conflicto es creado para resolver sólo las necesidades personales de los dirigentes gremiales y no de los agentes. El Ministerio garantiza los derechos individuales y colectivos de sus agentes, pero primero debe garantizar el acceso a la salud del millón de correntinos”, señala la misiva.
Julián Dindart informó que “en varias oportunidades” los funcionarios de esa cartera se reunieron con ATSA. “El viernes último se entregó una propuesta de trabajo al secretario general de ATSA, Guido Tello, consistente en un Acta Acuerdo que incluye una agenda de trabajo a corto, mediano y largo plazo, pero no se obtuvo ninguna respuesta. Sin embargo desde el gremio se convocó a un paro de 24 horas, dejando de lado la posibilidad de analizar la propuesta”, dice el parte de prensa gubernamental.
Para el titular de Salud, el conflicto es pura exacerbación de la situación que están haciendo los representantes sindicales. También que los dirigentes de ATSA no demuestran “voluntad de sentarse a dialogar y trabajar” para resolver los problemas.
El comunicado detalla una serie de ítems que son presentados como concesiones del Gobierno a los trabajadores de la Salud: “Analizamos 1.400 casos de reencasillamientos y se dispuso el reconocimiento, pago y reintegro de los que corresponden. Se analizaron los procesos críticos del área de personal para mejorar la eficiencia de los trámites de los agentes.
Se identificaron más de 580 casos de agentes en condiciones de jubilarse, se analizan junto con el IPS más de 180 casos para una primera etapa. Se capacitó a más de 250 agentes de admisión”. Se profesionalizó la carrera de Enfermería, con la Universidad Nacional del Nordeste”.
Se agregan como logros propios los “dos aumentos salariales en lo que va del año”, que alcanzó de igual manera a todos los empleados públicos. También “el relanzamiento del Programa Médicos Comunitarios”, que es financiado por recursos que mensualmente envía el Gobierno nacional.

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