La Salud Pública, mejor que la Privada

El Director del Primer Nivel de Atención de San Miguel, a cargo de los Centros de Salud, el Hospital Oftalmológico y el Hospital Odontológico, Pablo De La Torre, se entrevistó con el periódico Aquí La Noticia y brindó detalles de los avances de la Salud Pública en el distrito y afirmó que el objetivo del sistema sanitario en San Miguel pretende que “la Salud Pública sea mejor que la Privada”.
No es novedad que la Salud Pública de San Miguel es una de las fuentes del crecimiento del distrito en el último periodo, sin embargo, todavía hay mucho por mejorar. Mientras tanto, la ciudad, de un día para el otro, amaneció empapelada con la afirmación más esperanzadora: “Bajó la mortalidad infantil”, y no hubo más recurso que consultar al encargado y responsable de estas mejorías: el Director del Primer Nivel de Atención de San Miguel, Pablo De La Torre.

El médico pediatra, Pablo De la Torre, hermano del intendente de San Miguel, es la persona que se encuentra a cargo de los 17 Centros de Salud que hay hoy en el distrito, además del Hospital Oftalmológico, y el Hospital Odontológico. Desde esa posición, afirma que, aunque ahora haya más enfermeros, más Centros de Salud, o más profesionales en los barrios, eso no garantiza que la Salud Pública sea mejor –comenta hipotéticamente-, pero, agrega: “la baja de la mortalidad infantil es un dato duro, cierto, que no se puede manipular: hemos bajado este índice en un 21%”, sostiene De La Torre.

Así, sin más preludio, la entrevista con el encargado de los niveles iniciales de la Salud en San Miguel comienza con los datos estadísticos como protagonistas, y con los recursos que se utilizaron para alcanzar esas mejorías como núcleo de la cita. “Hemos mejorado la Salud Pública, pero no podemos parar hasta que esta calidad sanitaria sea mejor que la Privada; a eso tenemos que apuntar”, confiesa.

MORTALIDAD INFANTIL

El número es tan simple como alentador: la mortalidad infantil bajó un 21%. “Esto se logró trasladando una determinada cantidad de médicos y profesionales a los Centros de Salud que estaban en los Hospitales, y mejorando las instalaciones de estas sedes para que vuelva a ser agradable atenderse allí, y así se puede dar mucho más. Sin mencionar las mejorías de personal y cantidad de atendidos”, explica De la Torre.

El seguimiento de los pacientes recién nacidos con algún tipo de factor de riesgo fue fundamental a la hora de mermar los índices de esta medición: “se implementó en el caso de la neonatología el sistema de referencia y contra referencia: cada paciente que se iba del Hospital con algún factor de riesgo, se le informaba al Centro de Salud más cercano para que alguna enfermera o asistente social visitará el domicilio. Allí, veía y chequeaba la situación del nacido para realizar un seguimiento, y se mantenía controlado al paciente”, explica De La Torre.

En San Miguel, la principal causa de mortalidad es respiratoria, y aunque no se tratara de un tratamiento que se hubiera llevado a cabo en época de invierno, las mejoras en este tipo de casos involucran también el sistema del seguimiento: “Quizás un paciente estaba todo el día en el Hospital y se volvía a la casa sin haber comprendido los pasos a seguir para su tratamiento.

Entendimos que muchos de los pacientes no comprendían las indicaciones del tratamiento, y entonces la situación empeora. Así, cuando volvían al Hospital estaban peor que cuando salían”, cuenta De la Torre. Aunque, a su vez, agrega: “Por eso, ahora enviamos manzaneras y promotoras para confirmar que comprendieron el tratamiento. También hicimos mucho hincapié en que la gente tenga los medicamentos correspondientes, porque muchas veces no podían acceder a lo que se le solicitaba”.

PREVENCIÓN

Mientras tanto, el Director del Primer Nivel de Atención de San Miguel afirma que la intención es la de ir “mejorando los Programas que tenemos a cargo: la idea es que si hay algún paciente con alguna enfermedad grave y de contagio, podamos detectarlo y prevenirlo. Si un paciente sale con tuberculosis, o HIV del Hospital, puede contagiar a la familia, y la familia, a su vez, a la comunidad”, cuenta De La Torre.

Más allá de las complicaciones que puedan surgir en estos casos, De La Torre reconoce que “en el Hospital estamos preparados para recibir a pacientes de este tipo –con Tuberculosis o HIV-, pero podemos seguir mejorando”. A su vez, el médico agrega que “si algún programa no funciona bien, puede que no nos estén enviando la cantidad de antibióticos suficiente, o bien puede que no se haya llenado bien los listados porque hay mucha burocracia en el medio y eso también puede ser un error nuestro. Entonces esas son cuestiones que hay que mejorar, tanto de nuestro lado como del otro”.

PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Aunque los índices de mortalidad estén bajando en la ciudad de San Miguel, Pablo De la Torre reconoce que no pasa lo mismo en todas las localidades de la Provincia de Buenos Aires, pero también entiende que “la pelea se está dando”. En ese contexto, el médico sostiene que “para este propósito siempre hay plata, siempre se pone el empeño, pero creo que hay que profesionalizar la cuestión para no desperdiciar los recursos”, debido a algunas cuestiones burocráticas.

“En la Provincia, y nosotros en la Región V, junto con Malvinas Argentinas, hemos bajado mucho los índices de mortalidad infantil. Ellos han disminuido un 22% mientras que nosotros un 21%. También Tigre, y Pilar, que están en el 10%. Pero el resto subieron ese índice”, explica De La Torre, respecto de los números de esta cuestión.

A su vez, Pablo De la Torre entiende que un factor muy importante en este trabajo fue la implementación del trabajo de las Trabajadoras Sociales para profundizar el cambio: “La idea de la Asistente Social fue descentralizar lo que pasaba en los Hospitales. Había que ir a la casa, ver lo que estaba pasando: si dormían todos en una misma cama, o si tenían sillas para sentarse a comer en la misma mesa. Esas son cuestiones que pueden influir mucho en las familias de escasos recursos, y con las Trabajadoras Sociales buscamos solucionar estas cuestiones”, explica.

De todas formas, el Director del Primer Nivel de Atención asegura que la ayuda muchas veces tarda entre uno y dos meses en llegar, y reconoce que no es un tiempo prudencial, aunque afirma que “entendemos que hay veces que no tienen nada, y debemos ayudar de la forma que sea, más allá del tiempo que demore”.

En tanto, en lo que respecta a la atención de personas en los Centros de Asistencia Primaria de los barrios “las estadísticas se han duplicado”. De la Torre explica que, donde antes se atendía a 34 mil pacientes por mes, ahora pasan 50 mil. Y agregó: “Con los sillones odontológicos hoy hay 17 consultorios. Aunque haya colas desde horas muy tempranas, tenemos que tener en cuenta que antes no existía ni siquiera la posibilidad de atender esas necesidades odontológicas. Lo mismo ocurre con el oftalmológico”.

Por ese mismo motivo, De La Torre no puede dejar de insistir que su propósito será “no parar hasta que la Salud Pública de San Miguel sea mejor que la Privada. A eso tenemos que apuntar”.

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