En el Molas hubo al menos 15 cesantías por incumplimientos, reveló el ministro González. “A los cumplidores no se les ha pedido ni cuestionado nada. Esto va contra la gente que no labura”, opinó.
Reveló que a raíz de esa vigilancia se detectaron más de 50 casos de empleados ñoquis, como consecuencia de lo cual hubo más de 15 cesantías.
Al mismo tiempo, González confirmó que el médico Eduardo Pinchevsky hace 6 años que es “ñoqui” y lo justificó en el hecho de que “no hay herramientas” para sancionarlo (ver aparte).
El ministro decidió salir a responder tras un artículo publicado ayer en El Diario en el que se informó respecto del malestar de sectores de trabajadores y profesionales por lo que interpretan como una presión sobre quienes no comulgan con algunas políticas de la cartera.
“Ustedes dicen que hay una bajada de línea para aplicar mano dura sobre profesionales y trabajadores. Y no es tan así... Sí es cierto que estamos extremando los controles de cumplimiento, estamos exigiendo a quienes no cumplen”, dijo durante una entrevista con El Diario.
Añadió que “no es ni persecución, ni listas negras, ni mano dura. Simplemente les exigimos a los que no cumplen que cumplan. A los cumplidores no se les ha pedido ni cuestionado nada. Esto va contra la gente que no labura. Y esas supuestas apretadas son que controlamos los horarios, el hecho de que estén cuando deben... Hemos sancionado gente en ese sentido, hemos sumariado, algunos han hecho su descargo cuando los notificamos”.
- ¿Esta decisión política en qué momento se tomó?
- Era una necesidad que había. Es una minoría. Hay mucha gente que trabaja y bien, es la mayoría. Cuando colocamos los controles digitales, en el primer mes en el Lucio Molas, que tiene 900 personas trabajando, se notificó el incumplimiento de más de 50 trabajadores, es un porcentaje mínimo.
- ¿Ese control es sobre profesionales?
- No sé si puntualmente son más profesionales o no. El control es para todos igual. Hay de todo en esos casos. Hubo gente a la que se le comprobó la inasistencia y fue cesanteada. Son 15 casos, tal vez un poco más. Y hemos sancionado profesionales por incumplimientos, sí.
- ¿Estos casos de los que hablamos eran “ñoquis”?
- Dale el nombre que quieras, pero era gente nombrada que no iba a trabajar.
- ¿A estos nuevos controles los han conversado con los trabajadores, con el gremio?
- Sí hemos hablado, incluso el propio (Carlos) Ortellado ha dicho que le parecían bien los controles. Son medidas que protegen a los que trabajan, que se aplican desde principios de este año y en todas las áreas, porque tienen que ver también con el cambio del director de Personal.
Listas negras
González insistió en que “no estamos persiguiendo, sí estamos controlando”. Desmintió que haya “listas negras”, pero apuntó: “Durante los paros sí se hizo una comunicación de la gente que se adhirió al paro, por una cuestión muy sencilla: hay un criterio de que se paga el día trabajado, por lo tanto, el que no trabajó ese día, no lo cobra. Hay que diferenciar a los que trabajaron de los que no trabajaron. Pero no hay listas negras”.
- Hubo trabajadores que sufrieron descuentos y no habían ni siquiera adherido al paro. ¿Por qué?
- Hubo errores administrativos en algunos casos puntuales, que comprobado que fue así se les devolvió el descuento.
- ¿Cómo se confeccionan las listas de quienes hacen un paro?
- Se pasan los informes desde cada servicio.
- ¿Los jefes de servicio serían los encargados?
- Los jefes de servicio o quien designe el jefe de servicio...
Obras sociales, aparatología y medicamentos
El ministro Mario González aclaró ayer que “en absoluto es la idea hacer un hospital para pobres, sino de alta complejidad para todos los pampeanos, independientemente de su condición”.
En ese sentido, aseguró que “tenemos convenios con todas las obras sociales, sería muy inocente no hacerlo, porque el hospital es prestador obligado y a veces prestador único. Es una forma de recaudar. El año pasado recaudamos más de veinte millones de pesos por prestaciones a las obras sociales, cuando hemos invertido en derivaciones por fuera del sistema por unos nueve millones de pesos. Duplicamos lo que recaudamos contra lo que invertimos en esas derivaciones”.
Admitió que “puede haber alguna situación puntual, pero no hay normativa del Ministerio. Se atiende a todos por igual, con las particularidades de la Ley 1.420, donde al paciente mutualizado se le pide el bono de consulta y hay casos en que la obra social genera el cobro de un coseguro”.
Sobre la aparatología que no se arregla indicó: “No tenemos nada que se haya roto y que no se haya solucionado o no se esté trabajando para solucionarlo. El caso más importante que tenemos en este momento es el tomógrafo de alta resolución, al que se le quemó el tubo por el uso y la cantidad de disparos que tenía. Cumplió su vida útil. Se hizo la licitación para la compra de ese repuesto, que hay que importar desde Japón y lleva su tiempo. Son unos 150.000 dólares. Mientras tanto, hemos instalado otro tomógrafo, de menor resolución, es real. Las tomografías se siguen haciendo dentro del Molas”.
Según González, no es cierto que haya un “vaciamiento” de profesionales que se van a la actividad privada: “En los últimos dos años se han incorporado 45 profesionales y se han ido 9, independientemente de quienes se han jubilado, desde ya”.
Acerca de los medicamentos comentó: “Hace 10 días hemos abierto una licitación por veinte millones de pesos (se presentaron más de 35 empresas) y los medicamentos se suministran a los pacientes con las normativas vigentes. Incluso a partir de un sumario hemos intervenido el depósito, cambiando algunos mecanismos, estamos incorporando nuevos sistemas de seguridad. Adherimos a la Ley de Trazabilidad, que permite un control más certero. Pero seguimos otorgando los medicamentos reconocidos”.
También aclaró que Estela Porrini -está en el área de Prestaciones y es cuestionada por algunos sectores- “está en ese lugar desde hace 16 años. No se fue nunca”.
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