(Macachín) - En el último Boletín Oficial se publicaron varias disposiciones del área provincial de Cultura. Dos tienen como objeto confirmar la inscripción en el Registro Provincial de Patrimonio Cultural a la Iglesia Nuestra Señora de la Merced de la localidad de Tomás Manuel Anchorena, y al paraje Salinas Grandes situado en cercanías de Macachín.
Se trata de un templo que comenzó a construirse en 1916, que fue inaugurado en 1918. La historia señala que fue erigida por la señora Mercedes Riglos de Anchorena en homenaje a su fallecido esposo Tomás S. de Anchorena. Para su construcción se trajeron artesanos italianos que estuvieron dirigidos por el constructor Ricardo Lanza.
Es un imponente y bello edificio de estilo neogótico en el que resaltan sus aberturas con espectaculares vitrales. El interior está dominado por un altar con un maravilloso mobiliario en madera y metal que representa a la virgen María con el niño Jesús en brazos custodiada por los ángeles. También resaltan un artesanal púlpito y un altillo posterior para el coro.
En septiembre de 1988, el edificio fue declarado monumento histórico provincial por una resolución unánime de la Cámara de Diputados. También en septiembre, pero de 2009, se inauguró la largamente esperada restauración del interior.
Salinas Grandes.
El lugar comprende el cuenco de la salina y su contorno, hoy propiedad de la Compañía Introductora de Buenos Aires, productora de Sal Dos Anclas. Fue descubierto en época de la colonización, en 1770, y desde entonces fue centro de atención en lo económico e histórico.
La importancia de la sal en aquella época, indispensable para saladeros de carne y curtiembres, hizo que se hicieran expediciones para llevarla a Buenos Aires. Además, el sitio era epicentro de las actividades comunidades aborígenes, en especial del mítico cacique Juan Calfucurá.
Dentro de las numerosas expediciones se recuerdan las de 1778, ordenada por el virrey Vértiz, la de mayor envergadura. Participaron 1.400 hombres, con 600 carretas, 12.000 bueyes y 2.600 caballos. Otra muy recordada se produjo en octubre de 1810 encabezada por Pedro Andrés García, quien la realizó con unos 80 soldados, algo más de 300 comerciantes y peones. Integraban la columna 234 carretas, 3.000 bueyes y 500 caballos.
Comentá la nota