El secretario general del sindicato petrolero de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, manifestó su preocupación por el "parate" en la actividad petrolera y que según las empresas como YPF y Chevron el bajo precio del crudo hace difícil que se sostengan las inversiones.
"Estamos dialogando y creemos que la salida puede estar por el lado del gas, que tendrá un mejor precio. El gobierno tendrá que llegar a un acuerdo con las empresas por ese precio y así los equipos podrán volcarse al gas", dijo el líder sindical.
Explicó que no sólo las torres están paradas, sino también muchos servicios conexos que tienen menos ritmo de trabajo por la caída de la actividad. Por casa equipo parado, hay unos 60 trabajadores que no tienen tareas asignadas, sostuvo al diario Río Negro.
De este modo, a medida que van retornando de sus vacaciones, muchos trabajadores están sin tareas asignadas, por lo que deben permanecer en las bases. Esto suele generar un gran descontento en el sector porque cada día que pasan fuera del yacimiento implica que cobren menos en conceptos como viáticos y horas taxi, que son los que engordan los recibos de sueldo.
Pereyra explicó que los equipos no se retiraron de los yacimientos ni se fueron de la cuenca. "Están armados, en la mayoría de los casos en el campo, esperando a tener tarea asignada", expresó y remarcó que en caso de que se dé la orden pueden empezar a operar de forma inmediata.
"El problema es que no hay plata", graficó el dirigente sindical.
Diferencias con Chubut
La situación más complicada para estas horas está en las cuencas del sur, sobre todo en Chubut y Santa Cruz, donde hay amenazas de paros y cortes de ruta.
Pereyra se diferenció de ese escenario y descartó alguna medida conjunta con sus pares del sur. Inclusive se mostró en contra de la actitud que tomaron. "Cuando hay situaciones límite, a las empresas les conviene que hagamos paro. Lo que hay que hacer es negociar", explicó Pereyra.
Por otro lado, aseguró que el diálogo con el gobierno nacional está abierto y destacó la reunión que mantuvo la semana pasada con el Ministro de Trabajo Jorge Triaca.
"Ellos no van a intervenir en la paritaria", aseguró Pereyra, que ponderó el gesto. El dirigente evitó hablar de porcentajes y dijo que el escenario "es pésimo". Aún así se mostró optimista de poder arribar a un acuerdo de largo plazo y remarcó que la clave estará en las revisiones periódicas de las cifras.


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