La obra para convertir la "ruta de la muerte" en autovía fue calificada como "ejemplo de ineficiencia y falta de gestión". Sin embargo, la Delegación de Vialidad Nacional organiza viajes para mostrar como logro el tramo que une Paso de los Libres con Mocoretá.
En esta feroz crítica, aparecida en el diario La Nación, Laura añade que "se contrató inicialmente para que se hiciera en hormigón y luego se renegoció para hacerla en asfalto por un precio mayor, cuando debería ser más económica", lo cual podría estar indicando algún tipo de sobreprecio en la obra.
A todo esto, el viernes último el Décimo Distrito de Vialidad Nacional organizó un viaje para promoverla como un logro e invitó a periodistas. Fue ese día cuando el titular del distrito de DVN -ingeniero en vías de comunicación Jorge Oscar Morilla- admitió que "en Corrientes se transformó de hormigón a asfalto, en Entre Ríos se está trabajando con hormigón. En principio las empresas fueron contratadas para hormigón, pero las características del agregado triturado de la zona -tanto de Curuzú Cuatiá como de Yofre- tiene alguna reacción que en algunos casos reacciona entre el hormigón y al cabo de algún tiempo esto es insalvable, además del alto el costo de mantenimiento", dijo el funcionario.
Para Morilla estos suelos tienen expansión por efecto de la arcilla y en cuanto a la traza, precisó: "Esta obra avanza en su construcción desde Buenos Aires, pasa por Entre Ríos y en Corrientes comienza en Mocoretá, llega hasta cuatro bocas y en este lugar tendrá una intersección muy importante. Aquí hemos realizado movimientos y compactación de suelo porque la ruta allí gira al oeste, para ello se la dotará el tránsito pasará en altura y termina en Paso de los Libres. En total son 160 km y a 30km de Curuzú Cuatiá".
Más adelante llamó la atención la explicación de Morilla, al decir: "Habría 30km de camino rural para llegar a la autovía, es una lastima que Curuzú no solicite que se realice este tramo de 30km para que de esta manera puedan tener acceso a esta obra tan grande como lo es la autovía, para poder viajar en forma cómoda y placentera hasta Buenos Aires o las otras provincias que tienen autovía, sin riesgos de accidente".
Al arribar el contingente a la intersección de la Ruta Nacional 119 el funcionario nacional brindó un detalle técnico: "Esta obra es muy importante, pero lo más importante es que la puedan ver y que aprendan de los materiales que se usan esta es una obra que seguro dentro de muchos años se volverá a construir. La intención es poder mostrarle esta obra tan importante en toda su magnitud por ser tan costosa".
Al respecto, Morilla dijo que "esta zona hasta Paso de los Libres seguramente podrá usarse por muchos de los que circulen por la nueva autovía" y continuando con las precisiones técnicas, agregó: "La compactación de los suelos siempre son complicadas pero se logra con mucho trabajo para una autovía. Para que quede bien tiene que tener muy buena compactación, esto se logra con alguna compactación adicional o estabilización con algún otro método fisicoquímico utilizando otros materiales y porque los suelos de la zona no son los mejores".
En tanto Laura, a la hora de definir cuáles deberían ser las obras viales prioritarias para hacer autopistas el especialista en vialidad, Guillermo Laura, mencionó el corredor bioceánico Buenos Aires-Mendoza y la Ruta 34 que une Rosario con Bolivia. Según Laura, la Argentina tiene un promedio histórico de construcción de autopistas de 26 kilómetros por año en las últimas siete décadas.
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