La mandataria aseguró que si Washington brinda explicaciones por el espionaje, realizará la visita de Estado que fue suspendida.
"Con relación a Estados Unidos, sólo hay una manera de resolver el problema. Pedir disculpas por lo que pasó y decir que no va a pasar nunca más. Hasta este momento, eso no fue posible", declaró la mandataria brasileña en una entrevista con el grupo de radio RBS. Rousseff condicionó su visita oficial a Washington, cancelada tras las revelaciones de espionaje de parte de Estados Unidos, a ese pedido de disculpas.
La presidenta se quejó de que Washington defiende su programa de espionaje argumentando que es una forma de combatir el terrorismo, al señalar que las revelaciones de la prensa sobre el espionaje indican que Brasil, Alemania y Francia fueron blanco de vigilancia, siendo que ninguno de esos países es acusado de promover terrorismo. "Lo que está en cuestión en el caso de la denuncia del espionaje contra Brasil y otros países es que se violaron no sólo correos electrónicos privados y conversaciones telefónicas de jefes de Estado, sino también de individuos y empresas, en un contexto que no tiene que ver con la lucha contra el terrorismo", sostuvo.
No obstante, aclaró que la discrepancia no afectó las relaciones con Estados Unidos tras las denuncias, basadas en documentos obtenidos por Edward Snowden, un ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional norteamericana actualmente asilado en Rusia.
El martes, en una sesión parlamentaria, la senadora Vanessa Graziotin, presidenta de la Comisión de Espionaje del Congreso brasileño, cuestionó la instalación de cientos de antenas de comunicaciones en la embajada y algunos consulados de Estados Unidos.
Es necesario, planteó Graziotin, que Estados Unidos presente oficialmente "una explicación sólida" sobre el uso dado a las 841 antenas instaladas en Brasilia y otras ciudades, según reveló esta semana la prensa local. "Ellos alegan que son necesarias para realizar sus comunicaciones, pero realmente no sé por qué también tienen antenas (móviles) incluso fuera de la embajada y de sus consulados", dijo. "Estamos estudiando técnicamente el potencial y la localización, se sabía que la embajada de Estados Unidos tenía autorización (para instalar algunas) y para su funcionamiento, lo que no sabíamos era que se trataba de 841 antenas, siendo la mayoría de ellas móviles", añadió.
La senadora Graziotin conduce las tareas de la Comisión Parlamentaria de Investigaciones sobre Espionaje creada el mes pasado. «

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