La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, descartó realizar una reforma ministerial a raíz de las protestas que se desencadenaron hace cerca de un mes y se extendieron por todo el país.
Rousseff demandó "determinación" a sus ministros para "mantener" al país "en la senda del crecimiento, de la inclusión social, de la generación de empleo y renta y de la estabilidad económica".
Además, les pidió "empeño" para que se celebre el plebiscito que ha propuesto con miras de aplicar una reforma política, así como les demandó que trabajen en otros proyectos orientados a mejorar los servicios públicos, otro de los principales blancos de las protestas, según publica hoy la agencia Brasil.
El principal socio de Rousseff en el Gobierno, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), ha sugerido una reducción del número de ministerios como medida de "austeridad".
En Brasil existen 24 ministerios, así como diez secretarías y cinco organismos que tienen ese mismo estatus, lo que da un total de 39 carteras.

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