Al encuentro fueron casi todos los justicialistas electos o los que trabajaron durante la campaña. Omar Perotti, María Eugenia Bielsa, Oscar Cachi Martínez y Ricardo Spinozzi ocuparon los primeros planos.
Cristina Fernández de Kirchner recibió el respaldo de todos los candidatos del justicialismo santafesino que resultaron electos y también de muchos de los que participaron en la campaña en Santa Fe pero quedaron en la carrera. Los apoyos corresponden a casi todas las líneas del peronismo que participaron de la interna de mayo y aceptaron las reglas de juego del congreso partidario de febrero: “no sacar los pies del plato peronista”.
Los que asistieron a la reunión dicen que el nuevo Salón de las Mujeres, cercano al despacho de la presidenta, resultó chico. Había más de 350 personas.
Cuando terminaron los discursos se produjo una avalancha de dirigentes peronistas santafesinos que se acercaron a Cristina para sacarse “la foto”, una ceremonia -no muy prolija- que llevó 30 minutos de sonrisas.
Oscar Cachi Martínez dijo que “la foto es importante” y que “los peronistas volvemos a nuestros pueblos y ciudades con un sagrado orgullo: estuvimos en la Rosada y nos recibió la presidenta”.
“Políticas para todos”
Los asistentes hablaron de una “inyección de ánimo” más que de una estrategia de campaña. Las crónicas de los periodistas que asistieron al encuentro muestran un discurso K diferente.
El candidato a diputado nacional Omar Perotti lo dijo con todas las letras: “La presidenta volvió a dar el discurso que necesitamos, productivista, que llevará a Santa Fe a lo más alto de la Argentina”.
La bajada de línea presidencial a los santafesinos habla de recuperar al votante peronista y también llegar al electorado independiente. “Nuestras políticas de inclusión son para los 40 millones de argentinos no son para un sector en particular, tampoco sólo para los que nos votan o los que piensan igual o distinto a nosotros. Son para todos”, subrayó.
Competir
Fue un senador enrolado en el reutemannismo, que no logró retener su banca por General Obligado (y a tiempo declinó sus aspiraciones de gobernar Santa Fe), quien manifestó en el encuentro que para la elección nacional del domingo 14 “necesitamos motivar a la gente para que vaya votar”. Ricardo Spinozzi, el presidente del PJ provincial recordó que en Santa Fe no habrá disputa interna en el peronismo y que la gente ya le pregunta “¿contra quién competimos?”.
Estuvieron todos los senadores del PJ electos: los reutemannistas, los kirchneristas y los obeidistas, y la enorme mayoría de los diputados ganadores que lideró María Eugenia. (A la concejala de Rosario ya se la llama, simplemente, por el nombre).
Mientras el peronismo busca salir del shock de haber quedado tercero ya se prepara para otra elección.
Uno de los participantes dijo a El Litoral que la reunión tuvo “el estado de ánimo que simpre vi en el peronismo diez días antes de votar: queremos ganar y vamos a laburar para eso”.
Obeidismo
Ayer no fue a ver a la presidenta sólo una parte del obeidismo, la totalidad de los dirigentes de origen sindical que responden al titular de UPCN, Alberto Maguid y la (electoralmente pequeña) fracción reutemannista que lideró Juan Carlos Mercier, histórico anti K que respalda a Duhalde.
Pero en el obeidismo hubo dos tipos de señales: no fue por ejemplo Mario Lacava, el dirigente que ató un acuerdo de ese sector con Omar Perotti (quien ahora encabeza la lista de diputados nacionales K). Sin embargo, sí lo hicieron el senador reelecto Rubén Pirola, el diputado Marcelo Gastaldi y el dirigente Osvaldo Miatello. Los tres fueron funcionarios de Obeid (como María Eugenia fue su vice).
Hasta ayer no parecía que el obeidismo pudiera -como antes el reutemannismo- desgranarse.






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