Rosa cayó al salir del escondite para verse con su mujer e hija

Rosa cayó al salir del escondite para verse con su mujer e hija
El hombre detenido el sábado en Corrientes esperaba en moto a sus familiares que viajaron de Chaco en colectivo. Hay indicios de que fugó a esta provincia 6 meses atrás. Vivía en una casa donde oficiaba de carpintero. “Sabía evitar a la Policía”, dijeron investigadores.

Jorge Rodolfo Rosa, el hombre de 49 años detenido el sábado a la siesta en la capital correntina, buscado por el caso Tatiana Kolodziey, la mujer secuestrada y asesinada en octubre de 2012 en la ciudad de Resistencia, Chaco, supo evitar a la Policía durante 11 meses. Pero como suele ocurrir con muchos fugitivos bastó que cometiera un error para volver a caer en manos de un grupo de investigadores que en otras dos ocasiones estuvieron “muy cerca” de atraparlo.

Rosa, agobiado por estar separado de sus seres queridos, iba a encontrarse con su esposa e hija de 9 años que viajaron desde Chaco en un colectivo.

Madre e hija bajaron en la avenida 3 de Abril y caminaron dos cuadras hacia el sur por calle Alberdi, donde él las aguardaba en una motocicleta en la esquina con Lavalle.

Enterados de que iba a producirse este encuentro, efectivos de Investigaciones Complejas de la Policía chaqueña en conjunto con personal de la Dirección de Investigación de Delitos Complejos de la Policía correntina dispusieron un operativo que finalizó en la captura tan esperada, dijeron a época fuentes del caso.

El hombre deberá responder ante la Justicia de la vecina provincia la imputación de presunta complicidad en el crimen de la radióloga de 33 años.

Rosa había fugado el 12 de diciembre cuando lo llevaron a declarar a la Fiscalía 2 de Resistencia, donde primero citado como testigo supo que su situación se agravó y quedaría acusado de falso testimonio.

Las sospechas apuntan a que este hombre colaboró en cierta medida con el autor material del secuestro y homicidio de Kolodziey, el ex convicto Juan Ernesto Cabeza, detenido horas después de cometido el delito.

Cabeza y Rosa se conocieron adentro de la Unidad Penal 7 de Chaco. El primero pasó 16 años en prisión por violar a cuatro jóvenes pasajeras del taxi que conducía en la Capital Federal. Y el segundo obtuvo libertad condicional en 2005 luego de pasar 20 años preso (producto de una condena a prisión perpetua) por quemar vivas adentro de un automóvil a cuatro personas (un matrimonio, su hija y una empleada), secuestradas en 1985 en una vivienda del barrio porteño de Belgrano y llevadas a un descampado del Gran Buenos Aires.

El crimen

Tatiana murió luego de ser raptada en la madrugada del 19 de octubre. Había salido de la casa de su padre y subió al remis que manejaba Cabeza, quien trabajaba con una licencia de conducir apócrifa en una agencia de autos de Resistencia.

El hombre tenía prohibido manejar vehículos de alquiler porque había sido condenado por violar a cuatro mujeres entre los años 1995 y 1996 en un taxi que conducía en la Ciudad de Buenos Aires. Fue el juez porteño de Ejecución Penal, Axel López, quien autorizó su polémica libertad condicional.

El 23 de octubre, la radióloga fue hallada muerta en un descampado de las afueras de Resistencia. Se cree que fue asesinada porque se resistió a ser violada.

Escurridizo

Las tareas de seguimiento llevaron a la Policía a tener indicios de que Rosa buscó refugio en Corrientes desde hace al menos seis meses.

El rol de su familia y algunos amigos fueron vitales para que el fugitivo permaneciera tanto tiempo en la clandestinidad e inclusive tuviera la oportunidad de trabajar como carpintero en un domicilio de la zona sur de esta capital. Así, producto de esa labor siempre con ayuda de terceros, se cree que enviaba dinero a su mujer.

Trascendió que dos veces antes el hombre evitó su detención. Una después de que rastrearan un teléfono celular activado apenas durante unos segundos en avenida 3 de Abril y Santa Fe. Y otra cuando hizo lo mismo pero en avenida Maipú. Después, todo el tiempo, no daba señales de vida.

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