Para algunos pacientes oncológicos, el tiempo de espera es crucial en la sobrevida o la recuperación. Suelen demorar un mes en llegar.
Son alrededor de 160 los pacientes oncológicos que gestionan sus medicamentos a través del ministerio de Salud provincial mediante el banco de drogas de Región Sanitaria I.
La cifra fue incrementándose en los últimos cinco años y una de las razones estaría dada en la carencia de cobertura médica de algunos enfermos, se informó desde esa dependencia provincial.
Los tiempos de espera para el envío de esta medicación han sido una constante desde hace al menos 20 años y esa demora fue y sigue siendo subsanada por el personal de los distintos hospitales públicos donde acuden estos pacientes a someterse a tratamientos.
Pese a que el titular de Región Sanitaria, doctor Guillermo Quevedo, dijo que las demoras en el envío de la medicación se produce sólo en casos puntuales, desde el área de Oncología y Hematología del Hospital Penna se aseguró que en muchos casos hay que hacer “magia y malabares” para que el paciente no se quede sin quimioterapia.
“No todos los medicamentos llegan en tiempo y forma. Muchísima gente nos cuenta situaciones difíciles que tienen que ver con los trámites cargados de burocracia, la insistencia permanente, las esperas... El ministerio de Salud tiene sus tiempos”, sostuvo una enfermera del sector.
El doctor Juan Eduardo Pérez, jefe del servicio de Oncología del Penna, admitió que el sistema es lento y que el personal trabaja sin pausas para que todos tengan cobertura pese a la carencia de medicamentos.
“Demoran un mes, mes y medio, dos meses... Tanto los pacientes como nosotros estamos acostumbrados, por eso tenemos contacto permanente con centros privados que nos prestan medicación, o bien armamos nuestro propio stock cuando queda de pacientes que cambian de tratamiento, se recuperan o fallecen”, relató.
“Y todo ese material es muy bien aprovechado”, aclaró.
“La idea es que nadie quede afuera del tratamiento y eso es algo que siempre le aseguramos al paciente para que se muestre tranquilo y confiado”, subrayó.
Es que, según señalan los propios profesionales, a la “carga” de estar enfermo se le agrega otra: la burocracia y las demoras. Y no todos los tipos de cáncer o leucemia pueden esperar más de una semana para determinadas aplicaciones.
“La cara frente al pacientela ponemos nosotros”, graficó otro médico del sector.
Quevedo sostuvo que, a excepción de algún caso puntual, la medicación llega “en tiempo y forma”, aunque reconoció que el pedido se debe formular de manera escrita y que al principio, cuando se inicia el expediente, se sufren demoras de poco más de un mes.
“Pero una vez que está cargado en el sistema, se normaliza”, aclaró, para señalar que la auditoría de cada caso es clave si se tiene en cuenta que se trata de tratamientos de muy elevado costo.
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