Revisarán el cupo de mosto en febrero

San Juan.-El presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Guillermo García, se reunió con el gobernador Gioja para analizar las posibles modificaciones en la política vitivinícola debido a las pérdidas en la producción por el granizo.

Las inclemencias climáticas de las últimas semanas, ocurridas tanto en San Juan como en Mendoza, obligaron a los técnicos y funcionarios de ambas provincias, a pensar en la posibilidad de rever algunas de las decisiones tomadas en materia de política vitivinícola.

Así lo confirmó el presidente del INV, Guillermo García, quien ayer estuvo de visita en la provincia y participó de una reunión con el primer mandatario provincial, José Luis Gioja, y funcionarios del área de producción local.

Concretamente, García se refirió a la posibilidad de una modificación en el porcentaje obligatorio de elaboración de mosto, que este año se había fijado en un 30%, en el marco del acuerdo Mendoza- San Juan.

“Se podría modificar porque es prudencial tomar medidas al establecer las multas, en las que se aumentó de 6 a 10 centavos por kilo”, señaló el funcionario.

García ratificó la decisión de ambas provincias de trabajar en conjunto en materia vitivinícola y señaló que esta posible modificación se establecería a partir del 25 de febrero, fecha en la que está prevista la publicación del pronóstico definitivo de la cosecha.

Asimismo, el funcionario aclaró que si bien es viable este cambio en el cupo de mosto obligatorio advirtió que el espíritu del acuerdo entre San Juan y Mendoza sigue vigente. “Lo que no puede ser es que el acuerdo Mendoza-San Juan no sirva con el objetivo que tiene, que es diversificar la producción para que no se produzcan excedentes y se generen distorsiones dentro de la cadena vitivinícola, como es el tradicional hecho de que se sale ofreciendo precios muy bajos de la uva para después cerrar los acuerdos un poco más arriba y no al precio que realmente se puede pagar por la uva para mosto sulfitado”, señaló.

El presidente del INV no quiso aventurarse a dar una cifra aproximada ni de las pérdidas ni de la modificación del porcentaje en tanto “el criterio es tomar decisiones oportunas por parte de los gobiernos y ser conscientes de que estamos revisando los números en función del ajuste. Por esta razón, dijo que la semana que viene los técnicos del Instituto saldrán a recorrer los viñedos para determinar si efectivamente hubo daños en la producción de uvas y en qué medida.

El problema del color

Guillermo García señaló además que entre los cambios que podrían sucederse por las alteraciones en las cosechas no está contemplado modificar la normativa que fija las unidades de color que deben tener los vinos tintos básicos.

Al respecto el funcionario dijo: “las discusiones que estamos teniendo en esa materia es del tipo técnico, por un lado, y por otro si es necesario discutirlo como instrumento de política económica o si es realmente una medida que ayude a mejorar los precios y a incrementar las ventas. Yo insisto en que todas aquellas medidas que pueden llegar a ser distorsivas del mercado tienen que analizarse muy bien para evitar que se generen ingresos pérdidas en la cadena vitivinícola”.

En este sentido, señaló las mejoras en las cifras del segundo semestre del 2010 en comparación con igual periodo pero del 2009, principalmente en los vinos blancos. “Es una cuestión de precios y de abastecimiento de la cadena por esto tenemos que tener mucho cuidado cuando hacemos apreciaciones con relación a los índices de color porque debemos ser conscientes de que esto impacta en los stocks y nosotros debemos tener los mejores stocks para atender esa demanda”, afirmó.

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