El caso de la intoxicación con bromato que sufrió más de un centenar de personas de esta capital y la localidad de Toay motivó una reunión entre la Secretaría de la Producción de la Municipalidad de Santa Rosa y la Cámara de Panaderos de La Pampa. Nora Aguirre, Sara García Garcete, Oscar De Elorriaga y Néstor Castaño -este último de General Pico- estuvieron reunidos ayer alrededor de tres horas con la titular de la repartición, Elida Deanna, en las oficinas municipales de Lisandro de la Torre 46.
Las partes volverán a reunirse la última semana de febrero, pero esta vez cursarán invitaciones a todos los panaderos de la ciudad. La intención de la jornada será la planificación de normas que hagan a las buenas prácticas de elaboración de alimentos. "El sector tiene buena predisposición. Ya veníamos trabajando juntos desde el año pasado porque estamos llevando adelante un programa de reducción de grasas trans impulsado por Nación", reveló.
La alarma sobre el modo en que se elaboran y distribuyen los panificados en la ciudad se encendió este verano cuando más de un centenar de personas de esta ciudad y de localidades vecinas sufrieron un envenenamiento tras consumir productos elaborados por una cadena de panaderías de la ciudad. "La Cámara ha manifestado su preocupación por lo sucedido en Santa Rosa y la intención nuestra y de ellos es trabajar para que no se vuelva a repetir", dijo Deanna.
-¿Los cambios que proyectan requerirán inversiones por parte de los panaderos?
-En algunos casos, los cambios tienen que ver con inversiones dinerarias y, en otros, con cambiar la forma de elaboracón.
-¿Implicarán un cambio en la legislación vigente?
-Seguramente habrá que modificar reglamentos. Ya tenemos un borrador respecto a modificaciones sobre aspectos de la distribución de los productos.
-¿A qué se refiere?
-Fundamentalmente, evitar que en distintos negocios de la ciudad, como despensas, autoservicios y otros se realice el expendio de productos panificados sin rotular, porque esto dificulta la identificación del proveedor. También hay que ver qué tipo de envase se utiliza, porque muchas veces se trata de canastos o bolsas que no son adecuados, como la bolsa común de nylon. Estamos buscando una alternativa para que el pan no quede en un envase abierto al público en el lugar donde se expende.
Crocante reabriría hoy
La panadería Crocante, propiedad de una sociedad integrada por el empresario José María Jamad, podría reabrir sus puertas hoy al igual que sucedió con otros dos locales de la misma cadena, La Posta y El Abuelo Julio. La comuna realizó inspecciones ayer en el local ubicado en la calle 9 de Julio, casi Pico, en el centro. Deanna afirmó ayer a este diario que el permiso del municipio para la reapertura era inminente. Estudios de laboratorio habían confirmado que productos elaborados en esos locales contenían Bromato de Potasio, una sustancia prohibida por tener efectos cancerígenos.
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