Cerca del santafecino mostraron su malestar por la foto que el diputado se tomó ayer con el gobernador de Chubut, tras una reunión que mantuvieron en la Casa de esa provincia. El empresario estalló por las noticias que dieron cuenta de una hipotética fórmula presidencial y aclaró que "no se habló de candidaturas". En el peronismo santafecino insisten en que el ex corredor de Fórmula 1 no peleará por la presidencia y aseguran que así se lo dejó claro a De Narváez cuando lo recibió. Y ya empiezan a pelearse por bendecir a Eduardo Buzzi.
Esta mañana Reutemann y los suyos leyeron en un diario que, ahora, De Narváez pensaba en ser candidato a presidente y llevar a Das Neves como segundo y que para eso se había reunido ayer con el gobernador en la Casa de Chubut, un encuentro que había sido difundido por el propio diputado, con foto incluida.
La bronca de los reutemannistas no tardó en llegar y así se lo hizo saber uno de ellos a LPO. Y tampoco se demoró una rectificación del empresario, quien, a través de sus voceros, aclaró que el encuentro empezó "con un acuerdo de no hablar de candidaturas", pese a tratarse de dos dirigentes con aspiraciones de llegar lo antes posible a la Casa Rosada.
Las impredecibles recorridas de De Narváez, quien no duda en verse con cuanto antikirchnerista ande pidiendo pista, desorientan tanto como la indefinición de Reutemann sobre su futuro electoral. Ambas cosas entorpecen cualquier acuerdo electoral entre ellos, todavía una ficción.
Fuentes del peronismo santafecino relataron a LPO que, en realidad, en la reunión que tuvieron en Santa Fe, que duró sólo 20 minutos, el ex gobernador le puso paños fríos a la propuesta de acompañarlo en una fórmula presidencial que le llevó el diputado.
"De Narváez salió, llamó a (el diputado y colaborador Gustavo) Ferrari y le contó que ante la idea que tiró Reutemann le dijo algo así como que esa no era una música para él", relató la fuente, que asegura conocer a los pocos testigos que deambularon por la zona del reservado encuentro.
Se tratan, al parecer, de los allegados al Lole –empleados rasos algunos- que no se resignan a aceptar que no peleará por la presidencia, como siempre. "La diferencia es que antes tenía a algunos operadores que lo mantenían en contacto con la dirigencia de primera línea y ahora ni eso. Ni siquiera habla con los dirigentes que todavía lo siguen, quienes sólo se comunican con él a través del facebook de su esposa. Y hasta recibieron retos cuando abrieron locales con su nombre.", detalla.
"En 2007 fue igual: todos sabíamos que no sería candidato a gobernador y su entorno insistió hasta el final", rememora el peronista de Santa Fe, acostumbrado a los vaivenes de Reutemann, tan impredecible como necesario para los dirigentes del PJ hastiados de Kirchner.




Comentá la nota