Se retrasó la llegada de la plata nacional para varias obras claves

El gobernador Jaque apura recursos nacionales sin los cuales no avanzan rutas y no arranca la construcción de casas. Alerta por planes de asistencia social. Los fondos adeudados superan los $600 millones.
Celso Jaque está subido al intento de recuperar a su gobierno. Y para hacerlo empezó golpeando la misma puerta de siempre: el gobernador mendocino volvió esta última semana a Capital Federal para intentar destrabar fondos prometidos por la Nación que van desde el desarrollo de obras públicas hasta planes sociales.

Ese dinero, que supera ampliamente los $600 millones, es hoy por hoy la única posibilidad con la que cuenta la Provincia para el desarrollo ya que, con un presupuesto deficitario, los recursos propios apenas si alcanzan para cubrir los gastos en servicios.

Mendoza depende en la actualidad de que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner termine por cumplir sus compromisos asumidos para completar dos importantes obras viales (la doble vía en la ruta 7 y en la 40), para la concreción de la presa Portezuelo del Viento en el Sur, para que arranque sin más demoras el plan para construir 5.500 casas, para que se triplique, como se prometió, la ayuda a los sectores más necesitados e incluso para que se hagan importantes obras de saneamiento, de iluminación y de asfalto en varias comunas metropolitanas.

El Ministerio de Planificación de la Nación adeuda varios certificados de obra para terminar un tramo de la doble vía en la ruta 7, que el Ministerio de Infraestructura provincial fija en $20 millones. Aunque la deuda real sería de más de $80 millones.

El propio Ejecutivo mendocino informó que el gobernador le había pedido el jueves pasado a De Vido que acelere el envío de otros $80 millones para avanzar con la autopista entre Anchoris y Tunuyán en la ruta 40 y que, como sucedió en otros casos, Mendoza tuvo que echar mano a los fondos de la soja para cubrir los retrasos.

Hacia finales de 2009 Infraestructura admitía que el Gobierno nacional estaba en rojo también por obras en la ruta 153 ($9 millones) y por el nudo de la calle Paso ($10 millones).

Las casas y la ayuda social

La norma fue sancionada hacia finales de setiembre y en medio de la urgencia planteada por el gobierno de Jaque. Según la presión oficial de entonces, Mendoza no podía demorar en la sanción de la ley para aceptar la nueva forma de financiamiento para la construcción de viviendas que impuso la Nación.

Pero a casi cinco meses todavía no se constituye el fideicomiso para hacer las 7.000 casas que se prometieron y que iban a ser solventadas con fondos de la ANSES.

El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) anticipó en enero que esos recursos comenzarían a llegar en marzo. Pero a la vez reveló otro dato: ya no serían 7.700 las casas a construir, sino que la cifra se plantó en 5.500. Esto porque el fideicomiso que originalmente estaba planteado en $650 millones pasó a ser de $462 millones.

Esta situación, que mantiene en vilo a la estructura del IPV, se generó porque desde 2008 el Gobierno nacional licuó la política de ceder recursos por otra a partir de la cual ahora las provincias deben devolver a futuro los fondos que consiguen a través de ANSES. Desde hace años la Provincia no cuenta con recursos propios para hacer viviendas.

Otro punto son los planes sociales. A poco de asumir en diciembre, el ministro de Desarrollo Humano, Carlos Ciurca, se entusiasmó con un anuncio de la Casa Rosada. Éste indicaba que la Nación iba a "triplicar" la asistencia social en todo el país y Mendoza, según descartaba el ministro, iba a estar incluida.

Este año la inversión en Desarrollo Humano rondará los $120 millones, entre aportes nacionales y provinciales, y la administración provincial apostaba a aumentar esa cifra colgándose del plan Argentina Trabaja, destinado a desempleados y cooperativistas.

Una mala señal recibieron desde Buenos Aires en los últimos días. Ese programa está siendo distribuido entre los intendentes del conurbano bonaerense y entre las provincias del NOA (Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán), por lo cual el Ejecutivo mendocino deberá hacer una gestión de muy alto nivel político para no quedar afuera en el reparto.

La luz, las cloacas y el asfalto de los municipios

Si la Provincia está a atada a la Nación para conseguir recursos, mucho más lo están los municipios. Y allí también los incumplimientos existen.

Durante los últimos dos años las promesas fueron varias. Una de las más contundentes ocurrió hacia fines de 2008, cuando, en medio de la discusión por el traspaso de los fondos de las AFJP, los intendentes del PJ del Gran Mendoza estuvieron con Néstor Kirchner en Olivos en una reunión en la que se hablaba de una inversión de centenares de de millones sólo para Mendoza.

El objetivo era ganarle a Julio Cobos las elecciones de junio de 2009. Ninguna de las dos cosas pasó. Jaque perdió esos comicios y los fondos llegaron en mucha menor proporción de lo que se habló allí.

Guaymallén, según datos aportados por el propio Municipio, ya pudo concretar obras de iluminación y cloacas. Pero tiene obras de asfalto pendientes de financiamiento nacional por $15 millones.

El futuro intendente de Maipú, Alejandro Bermejo, estuvo en Buenos Aires el miércoles. A esa Comuna le deben certificados de obras de asfalto por unos $4,2 millones y otros emprendimientos por $2,5 millones. Además, ese distrito espera por el financiamiento nacional de una obra de saneamiento que cuesta $30 millones.

Las Heras argumenta que tiene retrasos nacionales, aunque "están dentro de los plazos normales". Este departamento tiene obras de asfalto por $19 millones.

Godoy Cruz aguarda por el pago de $1,5 millones para la limpieza del piedemonte y que se cumpla la promesa de que le destinarán fondos para luminarias que llegaron a otras comunas del PJ pero no a ésta, comandada por un radical.

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