El retiro de un magistrado que aspira a tener una justicia eficaz

El retiro de un magistrado que aspira a tener una justicia eficaz
Ejerció como juez 19 años. Está a favor de proteger el derecho a la propiedad. Su mejor recuerdo son los fallos que “frenaron la confiscación de los ahorros durante el tiempo del corralito”. En retiro asegura que estudiará Filosofía del derecho.

En sus palabras expone una vocación republicana. Recientemente terminó sus trámites de jubilación y deja la función de juez que asumió el 9 de febrero de 1994. Se trata del doctor Carlos Benítez Meabe para quien “haber frenado la confiscación de los dineros de los ahorristas pequeños y grandes en los tiempos del corralito” es uno de sus mejores recuerdos.

Quien ahora se define como un “abuelo que disfruta de sus tres nietos y un cuarto en camino”, rememora su paso por la administración de la Justicia Civil y Comercial tras 19 años de ejercicio en cargos jurisdiccionales.

“Comencé en febrero de 1994 en la ex Cámara Civil y Comercial Número 3. Tuve una gran experiencia con mis primeros colegas los doctores Carlos María Fernández y Sheila Basualdo de Echeverría”, recuerda y destaca que “ambos me aportaron la voluntad de trabajar con una profundidad en el análisis, del rigor necesario para ejercer el cargo de Juez”.

El magistrado jubilado, que desde su paso por la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires para cursar sus primeras siete materias y completar su carrera de grado en la Universidad Nacional del Nordeste en 1977, y su posterior paso por los tribunales civiles, informa que se dedicará a estudiar Filosofía del Derecho, una materia que define como “compleja y fascinante”.

Afirma que el trabajo del juez “es el ejercicio de dos virtudes: la prudencia y la justicia. El dar a cada uno lo suyo de conformidad al derecho vigente, atendiendo a todas las circunstancias del caso”.

Estas definiciones la da un magistrado que cuenta con orgullo que uno de sus “mejores recuerdos es haber fallado a favor de los ahorristas en contra de las reglas del corralito” como una forma de proteger el derecho a la propiedad.

Explicó que ese fallo en primer momento permitió “asegurar la garantía constitucional de los inversionistas, pequeños y grandes, y además todos los fallos de la Justicia correntina en ese tema quedaron firmes”, pese a que la Suprema Corte de Justicia, en un primer momento avaló el accionar de los jueces correntinos y después cambio de postura en el caso Bustos.

También manifestó que “la propuesta de intervenir la Justicia” provincial carece de fundamentos, y que además en la actuales circunstancias “ese remedio institucional, previsto en nuestra Constitución, es como recetar quimioterapia para alguien que padece una gripe leve”, seguramente el tratamiento provocará más daño que el supuesto mal que se quiere combatir, añadió.

Opinó que la provincia tiene experiencias negativas en ese sentido y que ninguna intervención trajo las soluciones esperadas.

“No se puede meter una topadora en un jardín para limpiar las malezas”, dijo para abundar en analogías.

Benítez Meabe también expresó que no está de acuerdo con la propuesta de reforma del Código Civil porque propone la desaparición del matrimonio como figura jurídica, al proponer que la infidelidad no sea considerada un deber marital.

También explicó que uno de los principales reclamos de la ciudadanía a la Justicia es “que los casos se resuelvan con eficacia y celeridad”. Afirmó que “atender ese reclamo debe ser un desafío de los jueces y los legisladores, con la incorporación de alternativas, como simplificar procedimientos, habilitar mas juzgados”.

Recordó además que antes de ser Juez fue Asesor y Gerente en el Instituto de Previsión Social, Asesor de Obras Sanitarias, Subsecretario de Gobierno de la intervención Francisco Durañona y Vedia, en 1992, para terminar su carrera pública como Presidente de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial.

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