Desde hace seis meses estaba “recostado” sobre una vivienda habitada por niños y adultos. Sin embargo ahora la familia tiene que lidiar con una fisura originada en el comedor. Además, tras el “arreglo” de la DPEC, al menos ocho familias padecen baja tensión.
Se trata de la familia Alfonso que convivió a lo largo de seis meses con el poste caído que provocó la fisura de la pared que da al comedor y se extiende a la ampliación realizada en el hogar, tal como dijo a época Pablo, el jefe de familia.
“Nos retiraron el poste pero la pared quedó fisurada en casi seis metros, en la parte del comedor y la ampliación que hice, además de las tres ventanas que reventaron”, comentó el hombre.
En ese sentido aclaró: “Hablé con los operarios y me dijeron, ‘si querés, quejate pero no te van a solucionar‘. Pero nosotros vamos a ver qué podemos hacer porque sino tendremos que hacernos cargo de los gastos por algo que no es nuestra culpa”.
El daño en otros vecinos
Alfonso comentó, además, que a raíz de la maniobra realizada por los operarios para restablecer la situación del pilar, otros vecinos ahora padecen problemas de energía.
“Son 15 las viviendas, que nos alimentamos de dos fases. Pero dejaron un chicote suelto y quedaron unos ocho sin luz, con baja tensión: no pueden prender la televisión y están sin heladera”, explicó el hombre.
En su caso, dijo sentirse preocupado por la situación de sus vecinos e intenta buscar una solución, al sentirse con un fuerte cargo de conciencia. “Llamé pero me dijeron que cada familia tenía que hacer su reclamo”, manifestó.
En tanto, otros vecinos de la zona padecen el mismo problema de los postes caídos.
Según dijo Alfonso, al menos tres viviendas poseen pilares sobre sus casas. Algunos - dijo - tuvieron que tratar de enderezarlos por sus propios medios.
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