Residuos: entre la falta de políticas públicas y la irresponsabilidad vecinal

Residuos: entre la falta de políticas públicas y la irresponsabilidad vecinal
EL CIVISMO realizó un relevamiento de algunos de los tantos espacios públicos transformados en improvisados depósitos de basura. En ellos se reproduce el mal ejemplo que muestra el predio de la ruta 192.
En la edición del sábado pasado, EL CIVISMO informó sobre la existencia de un basural improvisado en los fondos del predio de Bromatología y el Taller Municipal 1. Calle de por medio a ese lugar, se construyen viviendas que una vez terminadas recibirán a propietarios que deberán convivir con todo tipo de desperdicios que generan mal olor y proliferación de roedores. La situación se mantiene inalterable desde hace aproximadamente un año.

A partir de su publicación en la página web de este bisemanario, la nota recibió varios comentarios de lectores. En la mayoría de los casos, se marcaban otros puntos de la ciudad que también reciben basura domiciliaria.

Las postales se repiten en diversos espacios públicos y sus tamaños aumentan cuanto más lejos se encuentran de la zona céntrica, como parte de una realidad que parece encontrar su principal causa en la ausencia de políticas públicas, tanto para establecer un sistema ambientalmente responsable de recolección, tratamiento y disposición final de residuos, como para impulsar campañas públicas que apunten a la concientización.

El otro punto tiene que ver con la responsabilidad vecinal y la decisión individual de tirar en plena vía pública los residuos que se generan puertas adentro de los domicilios. En ocasiones puede verse a automovilistas que sin miramientos arrojan bolsas cargadas de desperdicios, tanto desde vehículos últimos modelos como de otro rodados con más años en las calles.

A SIMPLE VISTA

A pocos metros del basurero montado por el municipio en el predio de Bromatología, el tramo de la calle San Roque comprendido por Santa Rosalía y José María Pérez recibe una gran cantidad de residuos. En ese descontrol sobresalen restos de membranas mezclados entre cientos de bolsitas de nylon. Esa cuadra cuenta con una ventaja para aquellos que deciden compartir sus residuos: no existen viviendas y el camino está resguardado por grandes plantaciones.

También cerca de allí, otra calle muestra un panorama similar. La avenida Kennedy, que no cuenta con el asfalto ni el glamour de la avenida España, hace tiempo que en sus orillas se abarrotan cantidades considerables de basura, en el tramo que bordea al barrio La Palomita.

A través de un correo electrónico enviado esta semana a EL CIVISMO Digital, un vecino explicó que “la cosa es siempre más preocupante ya que este barrio abandonado (sin gas, sin calles asfaltadas, sin agua, sin cloaca, con escasa iluminación y sin colectivo), donde viven más de 100 familias, está cada vez más deteriorado y ahora se convirtió en descarga de basura de todo tipo”.

Con absoluto sentido común, agregó que la acumulación descontrolada de basura “es un medio de propagación de virus. Además, el abandono al aire libre de tachos rotos y neumáticos es segura proliferación de enfermedades como el dengue”.

Más hacia el centro, casi en la intersección de Lisandro de la Torre y Humberto, un importante montículo de basura ocupa el frente de una construcción abandonada. Allí se encuentran escombros, residuos varios y restos de chapa. Hacía el fondo del galpón permanece el armazón de una heladera que ya no enfría.

Balleto mira de frente al Puente de Control y a la entrada de la Universidad Nacional de Luján. En su margen izquierdo, la calle acumula unos 200 metros de basura. Hay de todo: desperdicios orgánicos, plásticos y hasta una cubierta y un paragolpe de auto. Los márgenes de la ex ruta 7 no ofrecen un paisaje muy distinto. Cerca de su intersección con la ruta 6, los “basuralitos” se reproducen sin control. Bolsas que tarden miles de años en degradarse atraviesan la cinta asfáltica al ritmo del viento.

Pero de establecerse una competencia, el extenso descampado que nace en las calles Beschtedt y Del Pilar estaría un escalón por encima de la acumulación de basura que el esfuerzo y la dedicación municipal consiguieron en las inmediaciones de Bromatología y el Taller 1. La palabra justa para describir el lugar es “impresionante”, aunque en este caso la expresión no sirva para referenciar belleza. Unos metros antes, en una calle de tierra que no aparece bautizada en los mapas, el panorama se agrava. A la basura domiciliaria se suman restos de vehículos entremezclados con amplias zonas de pastizales quemados. Se trata del lugar que albergó a los fieles tradicionalistas en las últimas peregrinaciones a caballo.

El repaso de lugares que se han transformado en basureros a cielo abierto puede extenderse mucho más, pero para muestra sobran algunos botones.

Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos

A principios de mes, según consta en la página web del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), “el gobernador Daniel Scioli reglamentó la ley 13.592 de regulación de la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en la Provincia”. Según se publicita desde el gobierno bonaerense, se trata de “una herramienta que permitirá aumentar la protección del medio ambiente y mejorar la calidad de vida de la población”.

La reglamentación establece lineamientos para la elaboración de los planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) de cada municipio.

La Ley de residuos sancionada en 2006 regula la gestión integral de los RSU para permitir la clasificación de los residuos producidos en una zona, determinar el destino y definir el tratamiento adecuado de una manera “ambientalmente sustentable, técnica y económicamente factible y socialmente aceptable”.

En la gacetilla de prensa se agrega que “la apertura de espacios de gestión integral de residuos, controlados y gestionados de acuerdo a lo establecido por la legislación vigente, pone fin a las prácticas ilegales vinculadas con el depósito de basura en lugares a cielo abierto”.

El mes pasado, la Municipalidad informó sobre la apertura de los sobres con las propuestas financieras de los servicios de “consultoría para la planificación, estudios de pre-factibilidad, diseños de la ingeniería de detalle y elaboración de pliegos de las obras para la implementación de la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos en

Lujan”.

El propósito final –asegura el gobierno de Graciela Rosso- es concretar el cierre definitivo del Basural Municipal de la ruta 192.

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