El viernes pasado las reservas del Banco Central cayeron u$s 99 millones en un día y extendieron una sangría que ya las redujo en u$s 988 millones en lo poco que va del año. La caída en la entrada de divisas por la magra cosecha 2012 y el goteo lento pero permanente de depósitos en dólares impulsado por la incertidumbre cambiaria explican el pobre inicio de año de la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont.
Hasta el 1 de febrero, último dato oficial disponible, salieron de los bancos u$s 520 millones en depósitos en moneda estadounidense.
Es decir, más de la mitad de la caída de las reservas en lo que va del año se explica por el retiro de depósitos en moneda extranjera, impulsado por la suba del dólar paralelo.
Según el informe monetario semanal del BCRA, los bancos públicos y privados cerraron el 2012 con u$s 9.972 millones de dólares en depósitos de moneda extranjera, que se comparan con los u$s 9.450 millones del viernes 1´ de febrero, 522 millones menos.
Hasta esa fecha, el sector privado retiró u$s 306 millones de dólares, mientras el sector público deshizo posiciones por otros u$s 215 millones.
Los depósitos en moneda ext
ranjera de los bancos privados cayeron u$s 7.157 millones de dólares, o 48%, desde la imposición del cepo cambiario, a fines de octubre de 2011.
La reducción de los depósitos en moneda extranjera del sector privado se mantuvo en torno a u$s 10 millones diarios, explicó el BCRA en un informe.
El otro factor que explica la caída de las reservas es el menor ingreso de divisas. En las primeras cinco semanas del año, el ingreso de divisas por exportaciones agropecuarias que informa la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) cayó un 30% en comparación con el mismo período del año anterior.
La reducción en el ingreso de divisas se explica por la mala cosecha de trigo, que explica la mayor parte de las ventas al exterior durante esta parte del año, y por el poco remanente de soja de la campaña 2011-2012 aún por vender.
Más aún, las pocas ventas que quedaban por hacerse en esta parte del año quedaron en duda debido a la disparada del dólar blue y el contado con liqui. La devaluación del peso en el mercado informal pone reparos a los productores que, en muchos casos prefieren ahorrar en porotos de soja cuyo valor en dólares se sostiene a lo largo del tiempo antes que vender ahora y recibir pesos a un tipo de cambio 35% inferior al que se toma como referencia en el mercado.
Ante esa falta de oferta, el BCRA no logra comprar divisas para compensar el goteo de depósitos. En todo enero compró u$s 99 millones, su peor primer mes del año en una década. En febrero, se calcula que acumula compras por u$s 18 millones.
La sequía de divisas es tal que, ante la falta de oferentes, el viernes pasado el BCRA debió vender cerca de u$s 100 millones para contener la suba del mayorista.

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