Repudian "estímulo" del Gobierno provincial para la caza de pumas y zorros

Repudian

El gobernador Weretilneck resolvió sextuplicar el valor de la recompensa para los cazadores de pumas y zorros en toda la provincia. El anuncio generó el repudio de un grupo de vecinos que decidió reunir firmas para que se prohiba la actividad y de la Asociación de Pesca y Caza de Bariloche que pidió proteger a la especie autóctona. El Parque Nacional Nahuel Huapi sostiene que "es una medida desacertada".

Con el objetivo de beneficiar a los productores ganaderos de toda la provincia, el gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck resolvió aumentar a 3 mil pesos el valor del cuero de cada puma y a $700 de cada zorro. La medida causó malestar y preocupación en gran cantidad de ciudadanos de la provincia que decidieronreunir firmas para que se prohiba la caza de los animales autóctonos.

Si bien la ley provincial que habilita la caza de estas especies existe desde el año 1972 (ver archivo adjunto), el actual gobernador decidió estimular la actividad sextuplicando el valor de la recompensa por cada animal, por pedido de los pequeños productores ganaderos-ovinos (principalmente de la Línea Sur) que "ven amenazada su subsistencia económica como consecuencia de la matanza de ovejas y chivas que provocan estos animales". La ley, establece que solamente los propietarios de los campos están habilitados para cobrar por los cueros.

El puma y el zorro son animales autóctonos que se encuentran protegidos por la ley nacional 22421 de Conservación de Fauna y cuya caza se encuentra prohibida en todos los Parques Nacionales del país.

El Gobierno provincial argumentó que "las medidas implementadas son herramientas provisorias, surgidas de la misma necesidad de la población afectada, que sirven para enfrentar un gran problema en la actualidad, mientras se trabaja en la búsqueda de alternativas que permitan un efectivo control mediante otros métodos" afirmaron.

Además, aclararon que "el hecho de controlar las especies perjudiciales no significa alentar la caza indiscriminada de pumas y zorros", sino que "por el contrario se trata de profundizar o implementar medidas tendientes al control de los predadores que afectan a la producción, sin descuidar el precepto de preservación de la vida y de las especies autóctonas.

En diálogo con B2000, el jefe del departamento de Conservación y Educación Ambiental del Parque Nacional Nahuel Huapi, Horacio Paradela explicó que, aunque dentro de la jurisdicción del Parque existen numerosos productores rurales, "para nada la decisión de la provincia se corresponde con la ley de Parques Nacionales".

"Intentamos en esos casos ver la forma de que los animales no recorran las zonas que tienen asentamientos humanos pero para nada avalamos esta decisión que nos parece muy desacertada" sostuvo Paradela y sugirió "ocuparse del tema sin llegar a la muerte del animal".

El profesional brindó una serie de recomendaciones para lograr una buena convivencia entre las especies nativas y la fauna introducida. "Por un lado, tener buenos cercos que no permitan que los animales ingresen, cuidar las crías, y en áreas fuera del Parque disponer en algunos casos de perros guardianes que suelen ser buenos defensores y en último caso recurrir a alguna trampa que no mate al animal pero que permita capturarlo y así quitarlo de esa zona" dijo.

Paradela explicó que un solo puma, en algunos casos acompañados por sus crías, pueden llegar a matar hasta 15 ó 20 corderos. "Nosotros no negamos que ésto es un problema para el productor pero hay otro enfoque que implica ver de qué manera puede haber una suerte de convivencia entre las especies" sostuvo.

"Tanto el puma y el zorro son especies protegidas que desde ya bajo ninguna circunstancia normal podemos cazar. Puede existir alguna excepcionalidad en caso de que el animal presente alguna rareza en su comportamiento debido a alguna enfermedad o a alguna situación de extrema peligrosidad en relación a algún asentamiento humano" recordó Paradela.

Por otro lado, el presidente de la Asociación de Pesca y Caza Ricardo Picatpietra señaló a este medio que desde la institución repudian la decisión del Gobierno provincial y sostuvo que la matanza de los pumas no debe llamarse "caza" ya que la actividad es completamente diferente.

"Nosotros no queremos que se mate el puma, sino que se busquen otros medios" indicó Picapierta y añadió: "nosotros siempre estuvimos en desacuerdo con esa ley pero ahora mejoraron el premio para los que lleven el cuero de los mal llamados cazadores. 

Un comunicado enviado por la Asociación consigna que "sabemos que la mal llamada “caza” del puma estaba autorizada en el ámbito de la Provincia de Río Negro, pero esta incentivación es el colmo del atropello al resguardo de nuestra fauna autóctona".

"Lamentamos la situación de los propietarios de campos que ven reducidas sus majadas por la acción del puma, pero sabemos con certeza que existen otro tipo de controles y acciones, y no la simple muerte de un felino autóctono como el puma" concluyen.

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